El inicio de la temporada de verano en la zona centro de Misiones muestra señales mixtas, con movimiento turístico sostenido pero niveles de ocupación que todavía están lejos de lo esperado. Así lo describió el presidente de la Cámara de Turismo Sierras Centrales, Nicolás Francisco Ostrorog, en FM de las Misiones al trazar un balance de la primera quincena de enero y exponer los desafíos que enfrenta el sector.
El dirigente sostuvo que, si bien el contexto diario sigue siendo complejo, existe un ánimo diferente entre quienes recorren el país. En ese sentido, expresó que “hay como un sentimiento generalizado de que nuestro país dejó de caer y estamos amesetados y con posibilidad algunos sectores recuperándose”, una percepción que, según indicó, genera expectativas positivas entre empresarios, emprendedores y turistas que eligen destinos nacionales.
Más allá de ese marco general, Ostrorog remarcó que el contacto cotidiano con visitantes de otras provincias, países limítrofes y algunos extranjeros aporta un estímulo clave para la actividad. En particular, destacó el impacto de acciones orientadas a posicionar a Misiones desde una lógica regional. “Demostrar a Misiones en circuito y no en atractivos” es, a su entender, una estrategia técnica que facilita el armado de paquetes turísticos y favorece la integración de distintos destinos.

Desde su experiencia en el hotel Cabañas del Parque y en el trabajo conjunto con prestadores de la zona centro, señaló que estas iniciativas ya comenzaron a mostrar resultados incipientes. Comparó este enfoque con modelos utilizados en otros países y explicó que permite ordenar la oferta y mejorar la comercialización de los recorridos.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento desmedido de emprendimientos no siempre se traduce en beneficios para el sector. Planteó que “muchas veces más no es mejor”, al señalar que numerosos inversores no lograron recuperar lo apostado en los últimos años. Según explicó, el incremento de plazas sin un aumento proporcional de turistas genera un exceso de oferta que termina perjudicando a quienes ya estaban instalados.
En ese escenario, alertó sobre cierres de establecimientos que no logran sostenerse tras la temporada. “Termina la temporada y cierro”, relató, al describir una realidad que definió como triste y preocupante para las economías locales. Frente a esa situación, reclamó una mayor intervención del Estado en materia de control. “Que fiscalicen más, que cumplan su rol de que se cumpla la ley vigente”, pidió, al denunciar la existencia de competencia desleal.
Consultado sobre el potencial de la región, el presidente de la Cámara relativizó la centralidad de proyectos puntuales y puso el foco en un perfil más amplio. Consideró que Oberá y la zona centro cuentan con recursos suficientes para consolidarse como un nodo de servicios desde el cual recorrer Misiones. Mencionó circuitos como las reducciones jesuíticas, la ruta del té y distintos atractivos culturales y naturales con proyección nacional e internacional.
Al referirse a los niveles de ocupación, brindó un dato concreto que refleja las dificultades actuales. En su establecimiento, con una capacidad de 140 camas, aseguró que “no supero cuarenta camas ocupadas”, lo que obliga a trabajar con tarifas de temporada media incluso en pleno verano. Según explicó, esa situación se repite en otros alojamientos de la región.
Finalmente, Ostrorog planteó que el desafío pasa por elevar la calidad del servicio y ordenar la oferta para estar a la altura de mercados más rentables. Desde una mirada optimista, afirmó que su visión es “entusiasta” y expresó el deseo de que quienes invirtieron en turismo puedan finalmente recuperar lo apostado.






