El agente retirado del Servicio Penitenciario Federal, Serapio Sotelo, murió ahogado tras caer con su automóvil al río Paraná en la costa de Candelaria durante la madrugada del miércoles.
De acuerdo a los adelantos de resultados de la autopsia realizada por los forenses del Poder Judicial de Misiones, el hombre de 73 años perdió la vida por sumersión.
Se determinó hasta el momento que las lesiones en el rostro que le hallaron los peritos corresponderían a la caída del Chevrolet Vectra gris que conducía y con el se precipitó a una profundidad de diez metros frente a la bajada de lanchas pública en la costanera de Candelaria, frente a la delegación de la Prefectura Naval Argentina.
Se aguardan, para completar el informe del Cuerpo Médico Forense, los resultados de laboratorio solicitados y que indicarían, entre otros puntos, si Sotelo había consumido alcohol antes de intentar volver a subirse a su automóvil estacionado en la calle en pendiente previa a la bajada de embarcaciones, a las 2 del miércoles aproximadamente.
Con estos informes, tanto el juez de Instrucción 6, Ricardo Walter Balor como el fiscal René Germán Casals podrían avanzar en la hipótesis de un siniestro con resultado trágico vinculado a que Sotelo por algún motivo intentó arrancar el Vectra y ocurrió un percance o falla que le provocó la pérdida de control y no pudo evitar la caída.
Lo sucedido fue alertado por testigos vieron ingresar raudamente al agua un automóvil donde finaliza la avenida Belgrano. Cuando los efectivos especializados en este tipo de contingencias confirmaron que el vehículo estaba sumergido, la orden fue retirar el cuerpo, realizar las primeras observaciones y trasladarlo a la Morgue Judicial.
El cadáver fue reconocido por un familiar directo y se tomaron los primeros testimonios para que la comisaría de Candelaria, dependiente de la Unidad Regional X, inicie el sumario con las actuaciones.
Respecto al vehículo, durante varias horas durante la siesta del martes se realizó el operativo de extracción del río contra un paredón de piedras a diez metros de profundidad.









