Luego de varios años en el fútbol de Brasil, el misionero Martín Benítez vuelve al fútbol argentino para ponerse la casaca de Atlético Tucumán. En ese contexto, brindó una entrevista y reflexionó sobre su paso por Independiente de Avellaneda, en la que contó cuáles fueron las sensaciones que lo atravesaron durante su etapa en el club.
En su análisis, Benítez describió el escenario que encontró en Independiente durante aquellos años, donde fue uno de los jugadores más importantes. “Como Independiente es un club grandísimo, que siempre tuvo grandísimos jugadores, Independiente estaba necesitado de un ídolo, que esa es la gran verdad”, expresó.
El delantero recordó que, en medio de esa búsqueda de referentes, surgieron figuras que lograron marcar una época, como fue el caso del Kun Agüero y Esequiel Barco, dos futbolistas que lograron destacarse y captar la ilusión de los hinchas, aunque con recorridos diferentes. Para Benítez, esas irrupciones reflejan la necesidad permanente del club de encontrar jugadores que se transformen en símbolos dentro del campo de juego.
En ese contexto, el misionero reconoció que hubo decisiones personales que, con el paso del tiempo, observa desde otra perspectiva. “Y a veces, un planteo mío podría haber sido ese… en mi mejor momento, si me hubiese ido…”, admitió, dejando entrever que existió la posibilidad de continuar su carrera fuera del país. Ante la consulta del periodista, confirmó que una de las opciones era Turquía, un destino que pudo haber cambiado el rumbo de su trayectoria.
“Capaz que me hubiese ido bien y hoy sería un poquito más valorizado”, reflexionó Benítez, informó NA. Aunque, lejos de mostrarse arrepentido, planteó que, de haberse marchado en su mejor momento futbolístico, su presente podría haber sido diferente.
El futbolista posadeño también explicó que la presión no pasaba únicamente por el rendimiento personal, sino por la situación general del club. “Después la presión era más que nada eso, porque Independiente estaba carente de un ídolo, necesitaba ganar cosas, necesitaba que alguien asuma esa responsabilidad”, sostuvo.
Finalmente, Benítez concluyó que esa combinación de factores terminó afectando a varios integrantes del plantel. “Entonces creo que se fue quemando la etapa de algunos jugadores”, afirmó, dejando una lectura autocrítica y colectiva sobre un período complejo en la historia reciente de Independiente.
El misionero volvió a Argentina para jugar en el conjunto tucumano, siendo una de las principales apuesta del Atlético, un sitio donde Martín quiere volver a brillar en una cancha de fútbol.






