En el marco de una de las crisis más profundas que atraviesa el sector yerbatero en las últimas décadas, productores de Misiones mantuvieron este martes una reunión con el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa.
El encuentro, que había sido reclamado formalmente a fines de diciembre, se concretó finalmente tras más de diez días sin respuesta oficial, aunque estuvo atravesado por cuestionamientos vinculados a la representatividad y la exclusión de asociaciones.
La audiencia se desarrolló en la sede del Instituto, en el microcentro de Posadas, y contó con la participación de referentes de solo DOS asociaciones de productores y un cooperativista, lo que generó malestar en amplios sectores de la cadena yerbatera. Desde distintas entidades advirtieron que la convocatoria acotada limita el diagnóstico real de la situación productiva y profundiza divisiones en un contexto marcado por precios deprimidos y pérdida de rentabilidad.
El reclamo inicial y la demora en la respuesta
El pedido de audiencia había sido presentado el 29 de diciembre ante el Directorio del INYM, pocos días después de la asunción de Correa como presidente del organismo, luego de más de dos años de acefalía institucional. En esa nota, las asociaciones solicitaban un espacio de diálogo para exponer inquietudes, propuestas y preocupaciones frente al impacto de la desregulación, la caída del precio de la hoja verde y la eliminación de facultades regulatorias del Instituto.
Durante ese período sin respuesta, la nueva conducción avanzó con medidas que profundizaron la tensión con el sector productivo, entre ellas el despido de 21 trabajadores del INYM, un fuerte aumento del valor de la estampilla yerbatera y la continuidad del proceso de desregulación impulsado a nivel nacional,

La concreción del encuentro no logró desactivar los cuestionamientos. La Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) confirmó que no participó en la reunión al considerar que el esquema propuesto “divide a los productores” y deja fuera a gran parte de las zonas yerbateras. Junto a la ACPYN y el Movimiento Agrario de Misiones, la entidad presentó una carta formal rechazando la exclusión de organizaciones representativas.
En ese documento señalaron que “la exclusión de asociaciones, de mujeres y hombres comprometidos con el desarrollo del sector, en una reunión con la máxima autoridad del INYM y en este escenario crítico, no puede ni debe ser admitida”, y reiteraron el reclamo por la restitución plena de las facultades del Instituto, tal como lo establece la Ley Nacional 25.564.
Los planteos llevados al INYM
Pese a las críticas, los productores que asistieron al encuentro calificaron la reunión como “amena” y valoraron haber sido escuchados por la nueva conducción. Según trascendió, se presentó un petitorio de siete puntos que incluye la necesidad de trabajar de manera conjunta con toda la cadena productiva, mejorar los precios de la hoja verde, mantener el Convenio de Corresponsabilidad Gremial, sostener los controles de calidad, continuar con el registro de productores y preservar las becas estudiantiles.
También se planteó la necesidad de articular con el Gobierno provincial líneas de financiamiento que permitan fortalecer a cooperativas y pequeños emprendimientos, generar valor agregado y sostener el empleo en las zonas productoras.
El trasfondo del conflicto sigue siendo la pérdida de rentabilidad en las chacras. Según datos expuestos por los productores, la última zafra cerró con precios por debajo de los 300 pesos por kilo de hoja verde puesta en secadero, muy lejos de un costo de producción estimado en torno a los 430 pesos. Esa brecha impacta directamente en la economía de las familias rurales y se traslada al conjunto de las economías locales.
“El ánimo del productor está muy caldeado”, advirtió Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero. “Hay productores que no pueden afrontar gastos básicos como la energía eléctrica o el monotributo. La situación en las colonias es muy compleja”, describió y no descartó que, si no hay respuestas concretas, vuelvan las medidas de fuerza, incluso un nuevo “tractorazo”.
Garantizar la participación
Tras la reunión, Skripczuk explicó que desde el sector insistieron en la necesidad de un encuentro ampliado. “Nosotros habíamos pedido que estén todas las asociaciones de productores. El argumento fue un tema de espacio dentro del Instituto, pero lo abordamos como un primer punto”, señaló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El dirigente confirmó que solicitaron formalmente una reunión en el interior de la provincia para garantizar la participación de todas las organizaciones. “Pusimos a disposición un lugar céntrico para que estén todas las asociaciones y todas las voces de todos los sectores”, afirmó y remarcó que el presidente del INYM se comprometió a gestionar ese encuentro, aunque sin una fecha definida.
Skripczuk sostuvo que, pese a las limitaciones, el encuentro fue valorado como un primer paso.
“Celebramos que fuimos atendidos y escuchados. Hoy tenemos presidente del Instituto, algo que veníamos pidiendo hace mucho tiempo”, expresó.






