El economista y expresidente del Banco Nación, Carlos Melconian, advirtió que el Gobierno no está en condiciones de encarar un plan de estabilización “muy serio” que permita reducir la inflación a un dígito anual, y sostuvo que la economía argentina permanece anclada en una meseta inflacionaria cercana al 2% mensual.
En declaraciones a Splendid AM990, Melconian señaló que la actual administración optó por postergar el objetivo de una baja drástica de la inflación, y remarcó que el programa económico “aún no está graduado” y “se sigue armando en el día a día”, lo que impide avanzar hacia una estabilización profunda. En ese sentido, cuestionó la lectura optimista que suele instalarse en el debate público y mediático: “No se derrotó la inflación; apenas se la desinfló al 20% anual”, afirmó.
Inflación persistente y tensión cambiaria
El economista explicó que, históricamente, los planes de estabilización capaces de llevar la inflación a un dígito anual requieren programas de una contundencia que hoy no observa en la Argentina. Incluso puso en duda que el índice logre salir del terreno de los dos dígitos anuales, aun en niveles bajos, mientras la inflación mensual se mantenga por encima del 2%.
En ese marco, analizó la política cambiaria y sostuvo que el esquema inicial que “fantaseaba” con un crawling peg del 1% quedó rápidamente tensionado por una inflación superior al 2% mensual. Esa dinámica -dijo- volvió insostenible el desfasaje entre precios y tipo de cambio.
La solución adoptada, que implicaría indexar el techo o la banda cambiaria a la inflación pasada, confirma, según Melconian, que nadie espera hoy un dólar quieto ni un ancla cambiaria capaz de acelerar la desinflación. A su juicio, el Gobierno reconoció implícitamente que no puede avanzar hacia una inflación anual de un dígito en el corto plazo.
Economía real “quedada” y sin hoja de ruta
Melconian también se refirió al desempeño de la actividad económica, que describió como “quedada” en la segunda parte del año, especialmente en la industria, la construcción y el consumo. Identificó problemas severos en el empleo, el poder adquisitivo y una marcada heterogeneidad sectorial.
Según planteó, el programa económico carece de una hoja de ruta clara para la reactivación, y advirtió que el equipo económico celebra el cumplimiento de vencimientos financieros sin definir con precisión hacia dónde se dirige la economía. Además, alertó que el ajuste del mercado laboral se está canalizando a través de un aumento de la informalidad, con impacto directo sobre los ingresos reales.
En ese contexto, señaló que el crédito no logra reactivarse y que la tasa de inversión presenta conflictos, caracterizada por un cambio de manos con fuerte participación local y escasa integración extranjera, lejos del esquema de “lluvia de inversiones” de la década de 1990.
Finalmente, Melconian sostuvo que el problema central de la Argentina no es la magnitud del ajuste, sino la calidad del programa económico y el regreso sostenible a los mercados. En ese marco, proyectó un eventual conflicto entre la deuda con organismos internacionales y la deuda con Wall Street, un escenario que -advirtió- podría convertirse en un punto crítico para el futuro económico del país.
Fuente: Agencia de Noticias NA




