Con la llegada de la temporada de vacaciones y el aumento de viajes al exterior, especialmente hacia Brasil, desde el Ministerio de Salud Pública de Misiones reforzaron las recomendaciones para la vacunación contra la fiebre amarilla, una enfermedad viral grave que requiere inmunización previa para ingresar a determinados destinos.
En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, el jefe de Inmunizaciones de la cartera sanitaria provincial, Roberto Lima, explicó que uno de los errores más frecuentes es vacunarse a último momento, sin tener en cuenta los tiempos necesarios para generar protección.
“La inmunidad no es inmediata. Desde que una persona se vacuna hasta que realmente queda protegida pueden pasar entre 10 y 15 días, e incluso hasta un mes. No sirve vacunarse el mismo día y viajar a la tarde”, advirtió.
Además, Lima recordó que la vacuna contra la fiebre amarilla está disponible durante todo el año en los vacunatorios habilitados de la provincia y remarcó que las dosis están destinadas exclusivamente a los misioneros. “Una persona de otra provincia no puede venir a vacunarse acá, porque las vacunas que recibimos son para la población de Misiones”, aclaró.
En ese sentido, insistió en la importancia de planificar el viaje con anticipación y revisar el carnet de vacunación con tiempo, especialmente si el destino se encuentra en una zona con circulación del virus.
Qué hacer si se perdió el comprobante de vacunación
Uno de los puntos que genera más consultas es la falta del comprobante para tramitar el certificado internacional de vacunación. Según explicó Lima, desde 2019 Misiones cuenta con un registro nominalizado informático obligatorio, donde se cargan todas las vacunas aplicadas.
“Para emitir el certificado internacional necesito un comprobante: puede ser la carga en el sistema o el carnet viejo en papel. Si no hay ningún comprobante, la recomendación es vacunarse de nuevo”, señaló.
En ese marco, aclaró que es preferible recibir una dosis extra antes que no tener certeza sobre la inmunización. “Antes la vacuna de fiebre amarilla se aplicaba cada diez años. Hoy, si no podemos corroborar que la persona esté vacunada, no podemos emitir el carnet internacional”, explicó.
El funcionario subrayó que la fiebre amarilla es una enfermedad que puede tener consecuencias graves y que la vacunación sigue siendo la principal herramienta de prevención. “Las vacunas no solo protegen de manera individual, sino también colectiva. Vacunarse es una responsabilidad”, concluyó.




