¡Diez mil veces gracias!

Corrió tanta tinta en la joven historia misionera que nos encontramos hoy con la edición 10.000 de nuestro querido matutino. Ese que desarrollamos todos los días con un único objetivo: dotar a nuestros lectores con las necesarias herramientas para tomar mejores decisiones.

11/11/2018 07:32


Corrió tanta tinta en la joven historia misionera que nos encontramos hoy con la edición 10.000 de nuestro querido matutino. Ese que desarrollamos todos los días con un único objetivo: dotar a nuestros lectores con las necesarias herramientas para tomar mejores decisiones.

No es que esta edición sea especial, porque al fin y al cabo nos tomamos con la misma seriedad cada una de las 9.999 anteriores y las miles que están por venir. Simplemente queremos detenernos unos instantes en esta porque nos encuentra a usted, amigo lector, y a nosotros en un momento complejo.

Cuando en 2015 la mayoría apostó por el cambio nadie en realidad pudo prever con exactitud lo difícil que estarían las cosas a estas alturas y lo enredado que se pondrá en los próximos meses. Parecía entonces que la tenían un poco más clara y que nos la pondrían bastante más fácil.
Hoy, cuando todos entendemos cabalmente que nunca hubo brotes verdes, ni lluvia de inversiones, nos cabe a todos hacer compromisos; porque si hay algo que nos enseña la historia nacional es que los argentinos de a pie nos salvamos cuando fue otro argentino de a pie el que nos tiró una soga. Las clases políticas, sean del color que fueren, tarde o temprano nos dejaron a mitad de camino y entonces dependimos de nosotros mismos.

Es así que hoy, con la edición 10.000 le entregamos un ejemplar y con él nuestro renovado compromiso de decirle siempre la verdad más allá de los intereses económicos y/o políticos que tanto condicionan a los medios de comunicación que se toman la actividad seriamente.

Una vez más y como todos los días, pero más especialmente hoy, ratificamos la conveniente perspectiva de hacer periodismo por sobre cualquier otra cosa, aun cuando ello implique dar malas noticias que, al fin y al cabo, son hoy las que determinan el estado de las cosas y nos ayudan a enfrentar mejor los tiempos por venir. Porque a lo largo de las 9.999 ediciones anteriores confirmamos que la única relación, que sobrevive al paso del tiempo y a las crisis políticas y económicas, es la que tenemos con usted que nos elige todos los días al igual que nuestros anunciantes que siguen acompañando y apostando a nuestras páginas como medio de promoción.

Con este continuo compromiso, sólo resta agradecer por permitirnos seguir estando entre sus decisiones cotidianas.

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