El próximo 6 de noviembre, el Centro de Rehabilitación del Ciego “Santa Rosa de Lima” de Posadas celebrará 35 años en su labor de rehabilitar a personas que sufren de alguna discapacidad visual. En la actualidad, alrededor de 120 personas participan en los talleres que se realizan en la institución, de los cuales 40 son niños menores de seis años.“Tenemos un servicio de habilitación y rehabilitación de personas ciegas o con baja visión que vienen a solucionar su problema. La intención es que logren independencia y después, en función de las posibilidades, escolarizarse, insertarse en la universidad, formar una familia y trabajar. Esta es nuestra premisa, garantizar una mejor calidad de vida de las personas que hacen su rehabilitación”, explicó el director del Centro, Luis Viarengo, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Bebés, niños, jóvenes y adultos concurren a los cursos que se dictan en ambos turnos, desde las 8.30 hasta las 11.30 y de 14.30 a 17.30. “Recibimos a personas de toda la provincia y de parte de Corrientes y de Paraguay”, señaló Viarengo. Por una ciudad sin obstáculosAdemás de su tarea, desde el Centro trabajan para que la sociedad tome conciencia sobre los obstáculos que existen en la vía pública y que dificultan el traslado de las personas que no pueden ver. “Este es un problema sin fin”, consideró Viarengo aunque admitió que “nos invita a tener esperanza que todos los días podemos estar un poco mejor”. Aseguró que en Posadas “tuvimos grandes avances, trabajando con la Municipalidad y con las escuelas primarias, porque los niños multiplican muy bien la información. Falta mucho, pero nos alientan a seguir trabajando”.Viarengo consideró que el microcentro de la ciudad “está bien para que las personas con discapacidad o los adultos mayores que circulan con dificultad puedan desplazarse con seguridad”, pero “al mismo tiempo nos encontramos con mesiteros, manteros, con personas que hacen su promoción en lugares que entorpecen la circulación o aquellos que dejan los autos mal estacionados sobre la acera o en las rampas. Todas cuestiones que se corrigen con educación”, indicó.Sobre los semáforos con sonidos colocados en el microcentro, Viarengo aseguró que “estamos a favor de todo lo que ayuda a que las personas ciegas puedan transitar con reaseguro”, pero “hay que hacer el mantenimiento porque no todos funcionan o están coordinados, entonces se presta a la confusión. Si está coordinado y funcionando bien es de gran ayuda”.Actividades con escuelasPara ayudar en la difusión y concientización, el Centro trabaja con escuelas primarias y secundarias de la ciudad que se acercan a conocer la institución. “Queremos que tengan conciencia sobre la prevención en salud visual. Porque muchas veces van por primera vez al oftalmólogo cuando le piden el certificado del oculista en la escuela”. Viarengo señaló que trabajan para que el bebé recién nacido también visite a un oftalmólogo pediátrico lo antes posible, así “porque podemos trabajar con anticipación si hay algún problema”. Las visitas a las escuelas cumplen un rol fundamental en esta tarea, porque “les decimos a los chicos que si tienen hermanitos le digan a papá y a mamá que les lleven al oftalmólogo, que le revisen porque muchas veces los chicos no pueden resolver cosas porque no están viendo”.El servicio en el CentroEl Centro trabaja con profesionales abocados en la tarea de ofrecer herramientas para que la persona pueda reinsertarse en la sociedad, tarea que comienza con los más pequeños. Los talleres son de atención inicial que atiende a bebés y niños hasta 6 años; el de rehabilitación básica para “tener actividades de la vida diaria, donde todos aprenden desde tomar un vaso de agua a higienizarse” y talleres donde trabajar en el uso del bastón “que les garantiza la posibilidad de trasladarse de un lado a otro con independencia”. En el mismo departamento se trabaja con la psicomotricidad “que garantiza poder usar su cuerpo con solvencia en función de las necesidades”.También existe un espacio de recreación en el que se trabaja con musicoterapia y también forman parte del Centro el departamento de comunicación e informática “donde está la biblioteca parlante como la de tinta y braille para las personas que necesitan fortalecer toda la parte intelectual en función de la escolaridad”.También está a disposición el departamento de estimulación visual que “permite que las personas que tienen un resto visual puedan ocuparlo al máximo y tener, acorde a sus posibilidades, acceso con la ayuda óptica a la lectura en tinta y poder manejarse con mayor seguridad, indicó Viarengo, quien además destacó los talleres como carpintería, encuadernación y arte que “cumplen una función importante porque ellos experimentan, descubren y terminan haciendo piezas en cerámicas, haciendo trabajos de artesanía”, aseguró Viarengo a la vez que remarcó que “todos los servicios son gratuitos”. Comisión de apoyoEl Centro cuenta con el apoyo de un grupo de señoras que conforman la comisión de apoyo, que son quienes trabajan y se encargan de realizar eventos para recaudar fondos y así dar respuesta a las necesidades de las personas que concurren a la institución porque por lo general “tienen dificultades porque económicamente no siempre tienen los recursos para pagarse los traslados. Si bien el carnet los habilita a manejarse con los servicios de transporte en forma gratuita, muchas veces deben gestionarlos. O también cuando no están incluidos en ningún convenio o de obra social y también necesitan para medicamentos. Para ello está la comisión de apoyo que ayuda muchísimo al Centro del Ciego y a las funciones que cumplimos”. En lo que refiere al pago de sueldos, es el Estado provincial quien abona a los profesionales y docentes que trabajan allí.




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