Ecología trasladó a guardaparques que se opusieron al camino dentro del Yabotí

A uno de los impulsores de la lucha contra el trazado que iba a beneficiar a un emprendimiento turístico privado lo mandaron a una reserva donde recientemente quemaron la sede y se sospecha de cazadores furtivos.

19/02/2017 00:00

"Hoy nos notificaron oficialmente de los traslados, a todos lo más lejos posible, a mí por ejemplo al Parque Foester en la frontera cerca de San Antonio donde hace poco los cazadores quemaron el destacamento, o sea que ni vivienda hay", advirtió uno de los guardaparques que motorizó el movimiento social contra el camino del Lote 8 en la reserva Yabotí, impulsado por la ministra de Ecología Verónica Derna para beneficiar a un emprendimiento hotelero y turístico que se instaló en la zona de Saltos del Moconá. Como este trabajador, otros que acompañaron la iniciativa que logró torcer el brazo de la ministra Derna cuando el gobernador Hugo Passalacqua ordenó dejar sin efecto el proyecto oficial a fines del año pasado; también tendrán nuevo destino decidido por las autoridades de Ecología como clara represalia.“De todas formas no está todo dicho, estamos tratando el tema con el gremio para ver las acciones a tomar”, advirtió en las redes sociales el guardaparque que advirtió: “Parece que el Ministerio de Ecología encontró la forma de terminar con el conflicto del camino por dentro del Parque Moconá: la solución es sacar del área a los guardaparques que pretenden hacer cumplir con las normativas vigentes y poner a otros más complacientes a las decisiones de los funcionarios de turno”.El “castigo” de la gestión Derna no hizo más que sumar muchas muestras de solidaridad con los trabajadores y promete reavivar el conflicto con las movilizaciones que se sostuvieron en 2016 bajo el lema “El Moconá no se toca”. “Sabíamos que esto podía pasar, es parte de la lucha, no todo es éxito, pero estamos con la frente bien en alto por haber defendido nuestros principios y así seguiremos”, aseguró el guardaparque que ahora irá a un peligroso lugar sin siquiera una vivienda.