Luego de estrangular a su pareja, encerró a su hija con el cadáver y se fue tranquilamente del domicilio, como si nada hubiera pasado y llevando el bebé de la víctima en brazos. Acto seguido, se fue a descansar a la casa de sus padres. Espero hasta antes del mediodía para presentarse ante una comisaría a denunciar ante la Policía que había peleado con su mujer y que quería quedarse con la tenencia del bebé que tenían en común. Todo sucedió, en vísperas a un domingo que se festejaba el Día de la Madre, el sábado 18 de octubre de 2014. La escena, una vivienda ubicada en la esquina de las calles Brasil y Paraguay, en el barrio Unidos de Garupá. Ahora el imputado, Jorge Alberto Gauna (26), quedó a un paso del juicio oral y público. Es que en las últimas horas el juez de Instrucción 6 de Posadas, Ricardo Walter Balor, cerró la investigación de la causa y corrió vista a la fiscalía. La llave, la pelea y el horrorDurante los primeros minutos de ese fatídico sábado, uno de los integrantes de la pareja se retiró del inmueble que compartían con la única llave que tenían del lugar. El que llegó primero tuvo que esperar. Fue entonces que se produjo una discusión, una más de las que tantas tenían, dijeron algunos testigos que afirmaron que la relación entre ambos era tormentosa desde hace un tiempo. De las palabras el joven pasó a la violencia física, tomando del cuello a su pareja fuertemente, hasta dejarla sin aire y provocarle la muerte. Como si se tratara de un juego perverso, con la misma llave que se había iniciado la pelea encerró a en la vivienda el cadáver junto con una hija de siete años que la víctima tenía de una relación previa. La nena, confundida ya que momentos antes descansaba en una habitación contigua, quedó dentro de la casa, sin poder salir y con el cuerpo de su madre inerte a su lado. FrialdadPor lo que se desprende de la investigación policial-judicial, tras cometer el crimen el joven se retiró con el bebé en brazos y a bordo de un utilitario a la casa de sus padres. Allí pasó la noche. Fue a la comisaría Ese mismo día pero alrededor de las 11 el acusado se presentó en la comisaría de la Mujer del barrio Fátima, en principio a radicar una exposición para dejar asentado que había peleado con su pareja y para iniciar el trámite de la tenencia del bebé, en virtud de que era el hijo en común con la víctima. Luego, sorpresivamente, le pidió a los policías que vayan a verificar “si su pareja estaba bien”. “Deténganlo”Los uniformados dieron aviso via radio a las unidades operativas justamente para verificar la integridad de la mujer que daba cuenta el denunciante. Del otro lado contestaron: “¿Ese es el de Brasil y Paraguay en Garupá Deténganlo, la mujer está muerta, tal como informó en su momento la Policía. La nenaLos efectivos ya estaban al tanto de lo ocurrido porque mientras el acusado descansaba e iba a la comisaría, la hija de la víctima logró romper una ventana y se cruzó la calle hasta la casa de su abuelo (padre de Benítez), quien avisó a la Policía. Lo demás, se sabe, el joven terminó tras las rejas y ahora, a punto de afrontar un juicio por el hecho.





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