PUERTO IGUAZÚ. A días de cumplirse tres años del asesinato de la estudiante Liani Itatí Piñeiro, abusada sexualmente y ultimada a puñaladas en la localidad de Puerto Esperanza, trascendió lo que sería la última medida de prueba dispuesta por la Justicia en la causa.La reconstrucción pericial efectuada por el Gabinete Criminalístico de Gendarmería Nacional, el 9 de diciembre del año pasado, descartó la teoría de un presunto homicidio en la muerte de Hernán Céspedes, quien apareció ahorcado en el interior de una celda del sector de Resguardo de la Unidad Regional V, con asiento en Puerto Iguazú.Céspedes era vecino de Liani Itatí Piñeiro y al momento de su detención, fue sindicado como responsable de la violación y homicidio de la estudiante de 18 años. Las conclusiones de los peritos de GN llegaron al Juzgado de Instrucción 1 de Eldorado, a cargo del magistrado Roberto Horacio Saldaña. Ellos no encontraron elementos para considerar, siquiera a modo de probabilidad, la intervención de terceros en el deceso del único sospechoso que tenía la causa Liani en ese momento.Habrá que ver qué decide el juez Saldaña en este estadío de la causa, porque el Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú cuenta con un juez subrogante, tras la renuncia de Juan Pablo Fernández Rissi, quien en su momento se apartó de la causa Piñeiro por violencia moral.Técnicamente, Saldaña debería remitir las actuaciones al magistrado que interviene provisoriamente en Iguazú, Osvaldo Rubén Lunge, porque ya no es de su competencia.El casoEl crimen de Liani Itatí Piñeiro se descubrió alrededor de las 5.30 del jueves 12 de julio de 2012, en un trillo del barrio El Progreso de Nueva Esperanza, cuando el cuerpo apareció a un costado del camino.La noche anterior, la joven se había retirado antes de la Escuela Polivalente 20, al parecer por pedido de una amiga. Desde ese momento hasta que un changarín encontró el cadáver, poco se supo.Las pericias revelaron que la muchacha había sido degollada y tenía varios puntazos en distintas partes del cuerpo. El cuerpo fue encontrado con el pantalón y la ropa interior a la altura de los tobillos.Tras una investigación especial, el jueves 19 de julio fue detenido Hernán Céspedes (19), quien vivía a dos cuadras de la casa de la víctima. Los investigadores encontraron manchas de sangre en su motocicleta y el celular de la muchacha escondido en su casa.Céspedes terminó alojado en el sector de Resguardo de la Unidad Regional V de Puerto Iguazú. En la mañana del domingo 22 de julio fue hallado sin vida en su celda, colgado. Desde entonces surgió la teoría de que el joven había sido asesinado, cuestión que ahora queda finalmente descartada, tras innumerables pericias, tanto de Gendarmería Nacional como de forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.





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