OBERÁ. Más de un año y cuatro meses después la Justicia imputó formalmente a los dos comisarios implicados con supuestas fiestas sexuales en el hotel Casino de esta ciudad, en las que aparentemente participaban menores de edad.En simultáneo, la Jefatura de Policía volvió a pasarlos a disponibilidad.El departamento de Prensa de la fuerza de seguridad provincial fue el encargado de dar a conocer la información a través de un comunicado oficial.“En horas de la mañana (por ayer) la Jefatura de Policía dispuso el pase a situación de disponibilidad de dos oficiales superiores: el comisario mayor Héctor Daniel Cabañas y el comisario inspector Miguel Ángel Espindola, dejando ambos de prestar servicios mientras dure y se resuelva la investigación administrativa y judicial en curso”, consignó el parte de prensa oficial. El escándalo se desató el año pasado, en el mes de marzo, cuando desde la Unidad Regional II se inició una investigación interna.Según las primeras averiguaciones, las supuestas fiestas se desarrollaban en el hotel Casino de Oberá.Al parecer, en ellas intervenían menores de edad con la supuesta connivencia de estos oficiales y con los gastos solventados por jóvenes comerciantes chinos.A partir de ese momento, intervino en la causa la jueza Alba Kunzmann de Gauchat, quien dispuso el secuestro de los discos de las cámaras de seguridad.En una decisión acertada, la magistrada dispuso y pidió la intervención de la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic), dependiente del Poder Judicial.Los peritos de ese organismo revisaron, en una labor paciente y precisa, los copias y remitieron las conclusiones al Juzgado de Instrucción 1 de Oberá.La Justicia, al parecer, habría accedido al testimonio de una de las chicas menores de edad que, supuestamente, fue parte de esos encuentros.Se trataría de una adolescente, de 17 años, que sería hija, curiosamente, de un sargento de Policía (o lo era al menos en ese momento).Con la imputación formal, los dos comisarios deberán ahora prestar declaración indagatoria; una situación que también podría extenderse a los ciudadanos orientales. Claro que primero deberán ser identificados y luego, analizarse si les cupo algún tipo de responsabilidad.





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