SAN VICENTE. Miguel Bubans fue ultimado de un disparo en el pecho el martes 23 de junio, a unos cien metros de su casa en el paraje Guaviroba, jurisdicción de El Soberbio. Dos días después, la esposa y el supuesto amante fueron detenidos en la localidad de Piñalito Sur, cuando se aprestaban a atravesar la frontera hacia Brasil.Ayer ambos fueron trasladados al Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente, a cargo del juez subrogante Horacio Heriberto Alarcón, quien los imputó por el asesinato del agricultor de 22 años.La mujer es investigada por el delito de homicidio agravado por su relación de convivencia con la víctima fatal.La acusación contra el muchacho, de 21 años, en tanto, es por “homicidio simple”.Los dos fueron llevados ayer a los estrados judiciales, donde se les designó defensores y fueron notificados de los cargos abiertos en su contra.Ambos se abstuvieron de prestar declaración indagatoria, lo que no quita que puedan hacerlo más adelante, como suele ocurrir.La imputación, por ahora provisoria, coloca a los sospechosos en un pie de igualdad respecto de la responsabilidad que les cupo en el hecho. Están sindicados como coautores, aunque es prematuro hablar de certezas en el contexto de una causa que está en pañales en el ámbito judicial.Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN indicaron que la semana próxima comenzaría la ronda de testimoniales de los vecinos del paraje Guaviroba, que puedan aportar datos de significación para la pesquisa.Entre ellos se encuentra la hermanastra del joven sindicado como autor material del crimen, el que habría jalado el gatillo que acabó con la vida de Bubans.Al parecer, efectuó dos disparos. Uno pasó cerca del agricultor pero el otro fue certero: ingresó a la altura de la tetilla derecha de la víctima y se llevó su vida en cuestión de segundos.El disparo, según las primeras conclusiones balísticas de la Policía Científica, salió de un revólver calibre 38 niquelado.El dato fue refrendado luego con el informe del cuerpo médico forense, que en la autopsia extrajo el proyectil del cuerpo del fallecido y estableció que era de ese grosor (38).Los sospechosos fueron aprehendidos el jueves 25 de junio, hacia las 3.30, en inmediaciones del barrio Repetidora de Piñalito Sur, cuando en la moto de Bubans intentaban alcanzar y atravesar la frontera con Brasil.El arma de fuego y la moto fueron secuestradas en esas circunstancias.Fuentes de la causa indicaron que la mujer de Bubans padecería esquizofrenia pero la Justicia deberá determinar si esta circunstancia pudo haber influido en su conducta penal. No es descabellado pensar en la posibilidad de que el juez de la causa pueda otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria a la joven, en virtud de su salud mental y del hijo de seis meses que quedó al cuidado de sus abuelos.Allegados a ella indicaron que, al parecer, estaba bajo tratamiento. Seguramente se recurrirá a su historial clínico y a una Junta Médica para corroborar esa circunstancia.Igualmente, esta cuestión se analizará en el contexto de otros datos de la investigación como el hecho de que escapó con el supuesto amante y dejó a su primogénito con los abuelos.El juez aguarda ahora el resultado de la pericias científicas, tanto del Cuerpo Médico Forense como de la Policía Científica, concluyó el portavoz de la fuerza de seguridad provincial.





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