ELDORADO. Fue un homicidio, pero más que eso, una ejecución, a sangre fría y supuestamente planificado. Por eso los investigadores se inclinan por la teoría de un crimen de ribetes mafiosos; efectuado probablemente por encargo. Carlos Marhadt tenía 42 años. El martes, hacia las 20.30, se encontraba junto a su actual pareja en el hall de entrada de la casa de ella, cuando una moto con dos hombres se detuvo frente a ambos.Uno de ellos descendió. Llevaba el rostro encapuchado y sin decir una sola palabra, sacó un arma de fuego y disparó casi a quemarropa.Los primeros datos de la investigación establecieron que al menos tres proyectiles habrían dado en el blanco; más precisamente en la cabeza y en el pecho.Marhadt murió en el acto. Un testigo indicó que el verdugo caminó con la misma tranquilidad de quien pasea a su perro, subió a la moto y con el cómplice desaparecieron sin dejar rastros.Tras las primeras averiguaciones, el cuerpo de la infortunada víctima fue trasladado a la morgue judicial de Posadas, donde ayer a la tarde estaba prevista la realización de la correspondiente autopsia.Todo apunta a que el autor de los disparos utilizó un revólver calibre 38, porque en el escenario del homicidio no se encontraron vainas servidas.Dicen los detectives que no dijo una sola palabra antes de jalar el gatillo. Y así como llegó, desapareció. No hay mayores detalles de sus características.Por la modalidad de la ejecución, la Policía presume que pudo haberse tratado de un homicidio mafioso, pero la realidad indica que aún no hay elementos, sobre todo de solidez, que orienten la investigación hacia el presunto móvil del mismo.Hay una máxima investigativa: que el asesinato tenga ribetes mafiosos no implica, necesariamente, que la víctima anduviera en cosas non sanctas.El violento episodio se produjo el martes, hacia las 20.30, en una vivienda ubicada sobre la calle La Paz, en el Kilómetro 10 de Eldorado.Allí, durante la noche del martes y ayer trabajaron peritos de la Policía Científica y una comitiva de la Brigada de Investigaciones, dependientes de la Unidad Regional III, con asiento en Eldorado.A ellos se sumaron efectivos de la Dirección Investigaciones de la Policía de Misiones.En el escenario del hecho, los investigadores secuestraron el celular y otros elementos de la víctima en busca de alguna pista que los lleve a la identidad, localización y arresto de los responsables, materiales e ideológicos si los hubiere.Los pesquisas también intentan determinar si alguien debía dinero o tenía una abultada deuda con Marhadt, en una de las tantas pistas que siguen aquellos.Lo cierto es que la investigación recién arranca en el contexto de un asesinato que, por sus aristas, presenta todas las características de una ejecución mafiosa.La causa es investigada como homicidio y se instruyen actuaciones con intervención del Juzgado de Instrucción 2 de Eldorado, a cargo por subrogación legal del titular del 1, Roberto Horacio Saldaña.El magistrado aguardaba anoche al menos un adelanto de la autopsia para ver si consigue algún dato científico para avanzar en la pesquisa.Al menos hasta anoche no había sospechosos en averiguación del hecho, que vuelve a estremecer al Alto Paraná. Servicio ejecutivoCarlos Marhadt tenía 42 años y al parecer, era propietario de una empresa de remises que prestaría servicio ejecutivo a una importante empresa celulósica del Alto Paraná.Fuentes de la pesquisa indicaron que, al menos mayoritariamente, poseía automóviles considerados de alta gama, como Toyota Corolla y Chevrolet Cruze. Al parecer, era un empresario muy conocido en la zona. Ahora la Policía indaga en sus actividades laborales y particulares, en busca de alguna pista. Durante la jornada de ayer los pesquisas allanaron el domicilio que la víctima alquilaba, a la altura del Kilómetro 13 de Eldorado, donde incautaron una computadora y documentaciones varias.





Discussion about this post