POSADAS. Un joven murió después de ser salvajemente golpeado con piedras y botellas de vidrio por sus propios vecinos, en medio de una madrugada de alcohol y otras sustancias, en el corazón del barrio San Gerardo de la capital provincial.La víctima fue identificada por las autoridades como Diego Sebastián Mascareño (24), quien sufrió estallido de cráneo y murió mientras era asistido en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas.Efectivos de la División Homicidios y de la comisaría seccional Séptima procedieron a la detención de dos jóvenes de 21 y 26 años, también domiciliados en el exbarrio Pam. Todo apunta que fueron ellos los autores del horrendo crimen.Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, todo salió a la luz alrededor de las 6 de ayer en el cruce de las calles 133 y 64, en plena chacra 135, delimitada por las avenidas Blas Parera, Jauretche, Almirante Brown y Arquitecto Vivanco.En ese lugar vecinos de la zona dieron aviso a la Séptima sobre el hallazgo de Mascareño, quien tenía el rostro desfigurado pero aún se encontraba con vida. Enseguida fue trasladado en ambulancia hasta el Madariaga, donde alrededor de las 9 dejó de existir.Ya durante los primeros rayos de sol fue que los hombres de Homicidios se sumaron al trabajo investigativo. Junto a sus pares de la jurisdiccional descubrieron primeramente que durante los primeros minutos de ayer Mascareño había protagonizado una pelea con dos de sus vecinos por cuestiones “de barrio” no saldadas.Pese a todo, la calma volvió en la zona y el trío regresó a la paz. La víctima y los dos sospechosos del crimen se sumaron entonces a una ronda de tragos y otras sustancias que se llevaba adelante en la zona, entre por lo menos unos cinco jóvenes.Sin embargo, los ánimos volvieron a caldearse y se reinició aquella primera pelea. Habría sido entonces que Mascareño volvió a ser atacado por sus contrincantes, quienes literalmente le destrozaron la cabeza a golpes y pedradas.La autopsia realizada en la Morgue Judicial determinó el calvario que sufrió el joven, quien sufrió fractura de cráneo y traumatismo facial, además de un puntazo en la tetilla derecha. No obstante, el examen forense fue determinante: Mascareño fue rematado de un botellazo que le produjo estallido de cráneo. Los especialistas no se explican cómo alcanzó a sobrevivir por un lapso de casi tres horas.Esos resultados coincidieron con las piedras de gran tamaño y los restos de vidrio hallados en la escena del crimen, además de los testimonios de testigos del hecho.Con esos elementos, los investigadores enderezaron la proa hacia dos vecinos de la víctima, uno de los cuales incluso vive frente a la vivienda del joven ultimado. Y así, en apenas horas, fueron apresados los dos principales sospechosos.Se trata de Carlos (21) y Cristian (26), quienes fueron arrestados y trasladados a sede policial. En las próximas horas serán llevados ante el magistrado Ricardo Balor, al frente del Juzgado de Instrucción 6 de Posadas. Allí deberán brindar su versión de los hechos sobre lo ocurrido en la madrugada sabatina. Para los investigadores no hay dudas: fueron ellos los autores del salvaje crimen.





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