PUERTO IGUAZÚ. El auge de compradores paraguayos que se registró en los últimos meses en esta ciudad, a raíz de la asimetría cambiaria que los beneficia, se vio fuertemente disminuido a raíz de una disposición del Gobierno paraguayo que, a través del control aduanero, restringe el ingreso de mercaderías a ese país.Actualmente ya no se ven los vehículos tipo furgones en los supermercados que se dedican a las ventas al por mayor, debido a que desde hace unos días rige en Paraguay una ley que considera “pequeños exportadores” a quienes intentan introducir mercaderías por la frontera y, según la carga que lleven, les cobran una tasa.Esta realidad tiene un impacto negativo en el comercio de Puerto Iguazú, que había repuntado y estaba experimentando un “veranillo” que ilusionaba a realizar más inversiones a los empresarios ante la “invasión” de compradores del país vecino.“Estuvimos recorriendo los locales destinados a la venta de productos que habitualmente son muy requeridos por los hermanos paraguayos y se observa una caída en las ventas, fundada en la disposición del Gobierno de ese país que restringe el ingreso de las mercaderías que adquieren acá”, aseguró el presidente de la Cámara de Comercio local, Jorge Florentín.Además para tener una idea de las restricciones, detalló que “hasta cinco kilogramos de papas les quitan” y remarcó que se trata de una política “inesperada que presenta un freno a cómo se venía trabajando, en forma mancomunada. Si hubiese sido algo planificado podríamos habernos preparado, porque incluso hay comercios que habían solicitado mercadería que con este panorama no se va a poder vender”.Los paraguayos eran asiduos a la compra de productos alimenticios al por mayor, los cuales trasladaban a través de las balsas que unen Puerto Iguazú con Presidente Franco (Paraguay). El tránsito que se registraba era constante, al punto que el consulado estaba gestionando ampliar el funcionamiento de esas balsas también a los domingos, ya que la demanda en las compras, sumada a las restricciones de circulación sobre el puente internacional de la Amistad (Foz-Ciudad del Este), hacía que se opte por esa vía de paso.“Para vender mercaderías a Paraguay competimos con Brasil; en este caso ocurre que nos quedamos sin una fuente de ingreso en forma abrupta y ese impacto lo estamos sintiendo”, lamentó Florentín.Remarcó que “necesitamos que haya cambios, porque hasta la semana pasada habíamos tenido reuniones con el Consulado y el sector turístico, que estaba interesado en promocionar las compras los domingos, y por eso coordinábamos hacer diferentes notas para que las balsas funcionen también ese día. Es complejo el panorama con este tipo de restricciones aduaneras que ojalá se logre superar”.El movimiento económico de los comercios de venta al por mayor había aumentado en el ultimo año y esta caída abrupta “afecta a mucha gente. Nos extraña esta situación”, cerró Florentín luego de una reunión con supermercadistas.





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