PUERTO IGUAZÚ. El “calor” de la frontera misionera -el mismo que, por ejemplo, facilitó el robo al banco de El Soberbio por parte de un grupo comando brasileño que mató a un policía a principios de este mes- casi se cobra en las últimas horas otra víctima. Se trata de un prefecturiano que salvó su vida de milagro después de ser atacado a tiros por supuestos contrabandistas en el río Paraná.Aunque el caso se manejaba hasta ayer bajo un estricto e inentendible hermetismo -en razón de que un servidor de la patria fue herido en pleno deber y, en principio, no habría nada que ocultar-, PRIMERA EDICIÓN pudo confirmar lo sucedido. Incluso, que el efectivo agredido permanecía anoche internado con lesiones de consideración, pero aparentemente fuera de peligro.Fuentes de la investigación le contaron a este diario que todo sucedió en horas del mediodía de ayer en la ribera argentina del Paraná, cerca de Puerto Iguazú, frente a las costas paraguayas.Todo indica que a esa hora una patrulla de la Prefectura Naval Argentina, que realizaba recorridas por la zona, se percató de la presencia de un bote a remos repleto de cajas de madera a punto de zarpar en dirección al Paraguay.Los prefecturianos confirmaron entonces que la embarcación era tripulada por dos hombres y que éstos llevaban cajas de tomates. Además, habían dejado en la costa argentina otros bultos, ocultos entre malezas, seguramente con intenciones de realizar un nuevo “viaje internacional”.Los uniformados dieron aviso a un bote de Prefectura que recorría la zona y que enseguida llegó a la escena, comandado por al menos dos efectivos.Entonces, la tensión se apoderó del Paraná. Cuando los uniformados intentaron interceptar el bote ilegal, uno de los contrabandistas extrajo sorpresivamente una escopeta y abrió fuego en reiteradas oportunidades, ataque que obligó al repliegue de las fuerzas argentinas.Uno de los prefectos recibió varios impactos de perdigón y cayó herido en la lancha de la fuerza. Fue llevado de inmediato a la costa y posteriormente asistido en el hospital de Puerto Iguazú, donde los médicos constataron una “herida de arma de fuego en hombro derecho”, con lesiones que afortunadamente no le afectaron estructura ósea ni órganos vitales.Aunque posteriormente se secuestraron cajones con frutas, verduras y botellas de aceite vegetal en la costa, las autoridades no pudieron dar con los autores del hecho, que se habrían internado en la costa paraguaya tras el ataque.El caso es uno más entre otros tantos registrados en la zona. Uno de los últimos episodios tuvo lugar el lunes 9 de febrero, cuando un supuesto contrabandista terminó herido de un balazo “accidentalmente” en una pierna por prefecturianos que procedían a su detención, también en Iguazú. Quizás por eso muchos establecían ayer como principal hipótesis la de un “ajuste de cuentas” por aquel ataque. Las teorías eran varias, pero lo único confirmado es que las fronteras de Misiones siguen a máxima temperatura, más allá de cualquier control.




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