PUERTO IGUAZÚ. Esta es una de las ciudades misioneras más conocidas a nivel mundial. No es para menos: ostenta una de las siete maravillas naturales del mundo. Pero este hecho no opaca la cruda realidad en la que viven decenas de familias. En este caso, un grupo de vecinos del barrio Nuevo Iguazú hicieron un “piquete” para ser escuchados de una buena vez. Dicen que están cansados de vivir en las condiciones en que lo hacen.Al menos así lo manifestó Graciela Martínez, una de las vecinas del barrio y participante de la Asamblea que se conformó y tomó esta decisión. “Cortamos el acceso a la construcción del Hospital de Enfermedades Tropicales -sobre el camino de Iguazú Cue, a unos diez kilómetros del casco céntrico- para solicitarle a las autoridades gubernamentales que tomen medidas, porque somos seres humanos y no podemos vivir más así”, señaló Martínez en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Como primera medida, conformaron una asamblea con representantes del barrio en donde se decidió tomar la medida de cortar la calle hasta tanto se presente algún funcionario municipal con respuestas a su pedido. “Hicimos un petitorio -indicó Martínez- necesitamos luz y que esto incluya el cableado con postes y transformadores; el pozo perforado es también una prioridad; asfaltado y empedrado de las calles de nuestro barrio; línea de colectivos local; la mensura de nuestros terrenos y más escuelas. Queremos que alguien aparezca y que dejen de mentirnos”. La medida comenzó el viernes a las 4 de la madrugada y “la vamos a mantener hasta que aparezca algún funcionario con una solución. Estamos cansados de vivir así”, indicó Martínez.Otra de las razones por la que los vecinos están enojados es la eterna problemática de la luz en esta ciudad. Su barrio no tiene luz desde el último temporal en el lugar, hace aproximadamente una semana, lo que significa sólo pérdidas para las familias. Toda esta situación se intensifica porque hace un mes que la planta recicladora del lugar está sin energía eléctrica, por ende, no puede funcionar de manera normal. “El olor que sale del lugar es nauseabundo, está todo a cielo abierto y estamos contaminados por el basural. No puede ser ésto”, se indignó la mujer. También señaló que la basura sigue viniendo al lugar que se encuentra colapsado. Antes de tomar esta decisión, los vecinos se acercaron a la Municipalidad local pero “el intendente Marcelo Sánchez nunca está. En Emsa pasó lo mismo, nos mienten que la luz va a volver pronto pero nada. Estamos cansados y son ellos quienes nos obligan a tomar esta decisión”, dijo Martínez. Para terminar, pidió el apoyo de toda la ciudadanía. “Que vengan y nos apoyen porque lo que pedimos será un beneficio para todos”.





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