CAPIOVÍ. La lluvia pasó y causó estragos en esta localidad del interior de la provincia. Como en tantas otras. Pero aquí edificios oficiales fueron los más perjudicados, si en la Municipalidad el agua entró y destrozó todo a su paso, incluso importantes documentaciones. Al respecto, Raúl Flach, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN indicó que “estamos tristes porque en unos momentos perdimos el trabajo de años. Vi cómo los empleados municipales lloraron al ver sus espacios de trabajo. Por suerte rescatamos a tiempo el servidor con la información principal, pero perdimos los muebles, que por más que los sequemos ya no van a servir más, como gran parte de las computadoras. El lunes, cuando volvamos a atender al público, tendremos que poner nuestra mejor voluntad y volver a hacer los registros con planillas y biromes”. No sólo eso, “la camioneta quedó bajo agua, tractores y máquinas varias que tienen que ir al mecánico para evaluar el daño y saber si podremos recuperarlas. Perdimos mesas y sillas. Los documentos más antiguos, o de menos uso, que suelen quedar en los estantes más bajos también están todos mojados y decidimos no tocarlos hasta que se sequen para ver qué se puede rescatar”, señaló. Relató que ingresó durante la creciente a la sede comunal con un grupo de colaboradores y levantaron lo que podían sobre los escritorios, pero “el agua siguió creciendo, pasó por sobre la cinta asfáltica treinta centímetros y dentro de la Municipalidad levantó y tumbó los escritorios que llenamos de cosas para tratar de resguardarlos. Sabemos que nuestra pérdida es material. Hay otros lugares que perdieron vidas humanas y no hay comparación, es mucho más grave, pero acá nos desespera ver el daño”.El Intendente indicó que no saben qué harán con el mobiliario ya que “el nuevo edificio municipal se construirá en el centro. Ya está licitado y hay que esperar a que se construya. Ese lugar va a necesitar muebles nuevos. Por el momento, sólo estamos tratando de resguardar las cosas y limpiar”.En su oficina el agua dejó marcas: muebles con sus tablas desprendidas, rotas, sucias, hinchadas. “Habíamos guardado los vehículos más grandes bajo techo en el predio, y es la parte más alta por lo que los camiones y máquinas grandes creemos que están operativas. Por el momento ya sacamos el camión recolector de residuos y está funcionando”.Manifestó haberse comunicado con diferentes funcionarios, quienes les mostraron su apoyo y solidaridad, pero destacó “el apoyo de los vecinos que desinteresadamente vinieron a ofrecer su ayuda y a los empleados municipales que se acercaron a la municipalidad para colaborar pese a que era un día feriado”. DesesperaciónFlach recordó que el agua ingresó a las 7 de la mañana anegando el Corralón y en menos de una hora creció 50 centímetros y alcanzó al edificio municipal, “hasta allí habíamos levantado la documentación sobre los escritorios pero creció más, el agua tumbó los escritorios y se mojaron los documentos”.





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