OBERÁ. La comunidad obereña sufrió una gran pérdida: el sacerdote Guillermo Hayes falleció ayer cerca de las 13.15 en la Clínica Integral de Oberá, donde estaba internado desde hacía un tiempo peleando contra un cáncer de esófago. La triste noticia se conoció justamente mientras se realizaba una campaña solidaria para recaudar materiales, dinero, mobiliario y todo lo necesario para llevar adelante y poder poner en funcionamiento otro de los proyectos del padre Hayes: el hogar de noche para parientes de los enfermos internados en el hospital Samic. Hayes, de origen irlandés, quedará en los corazones de los obereños, ya que trabajó durante años en abrir espacios para las personas sin hogar o que atravesaban momentos difíciles. Fundó y dirigió el hogar Santa Teresita de Oberá, un lugar para personas sin techo; también fue uno de los creadores del proyecto de la Casa para las mamás con bebés internados en el Samic por algún problema; y ahora también el impulsor del proyecto para darles un espacio donde estar a los parientes de los internados en ese nosocomio. Muy valorado y querido por su pueblo, el sacerdote se ganó un lugar en el corazón de los vecinos de la Capital del Monte.





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