CANDELARIA. La mayoría oficialista en el Concejo Deliberante local, que responde al intendente Carlos Flores, aprobó entre gallos y media noche, sin debatir, un proyecto de ordenanza por medio del cual la Comuna cede de manera gratuita cerca de 50 hectáreas de altísimo valor inmobiliario, ubicadas sobre el arroyo Garupá, a un emprendimiento privado denominado “Isla del Sol”. La entrega es por 99 años, con posibilidad de renovación del plazo.Prácticamente no se explicaron los argumentos de la decisión y en el municipio creen que el intendente Carlos Flores, con esta medida, beneficiará a algún interesado empresario “amigo”.No es la primera vez que la actual administración otorga tierras despertando sospechas y polémica, ya que el Municipio posee numerosas deudas pendientes con sus habitantes, como ser los salarios municipales más bajos, niveles de servicios públicos muy deficientes y un alto grado de pobreza y desempleo entre su población.Esta polémica inmediatamente fue relacionada con otra entre los comentarios políticos de la ciudad: sucede que el Municipio adquirió tierras para trasladar a las familias a las que se les había inundado la vivienda con la última crecida del río, pero resulta que el lugar donde los trasladaron también es una zona baja, inundable, donde seguramente no tardarán en tener nuevos problemas con las lluvias.En comparación, la isla que acaba de ceder el Municipio -no se explica por qué gratuitamente- posee un valor comercial de los más exclusivos de la costa del río Paraná en todo su paso por Misiones.Uno de los dos concejales que votó en contra del proyecto impulsado desde el Ejecutivo municipal fue Rodolfo Roetti, quien dijo al Sistema de Medios local que, como es habitual en el deliberativo, la iniciativa fue aprobada sin mucho debate pese a las explicaciones pedidas al secretario de Gobierno, Aníbal Fariña, quien estuvo presente en el recinto pero no dio explicaciones satisfactorias ni convincentes.“El Municipio le cede a un fideicomiso, ‘Isla del Sol’, un predio que son 44 hectáreas, una isla que se formó sobre el arroyo Garupá, en la costanera que se extiende atrás del barrio 21 de Septiembre hasta el Barrio Del Lago”, explicó el concejal opositor.Precisó que el emprendimiento fue concedido a un fideicomiso donde figura el nombre de una contadora nacional, Norma Lina Marcerano, DNI 6.254.591, a quien el concejal dijo no conocer. “No conozco a esta persona, pero le dan estos terrenos a cambio de nada”, se indignó.Desde el oficialismo municipal, en la figura del secretario de Gobierno, Aníbal Fariña, y los tres concejales -Jorge Peña (tristemente célebre por agredir a trabajadores del Sistema de Medios), el exintendente Vidal González y la hermana del intendente, Claudia Flores-, justificaron la cesión de los lotes para un proyecto comercial con fines de lucro.Según explicaron, al Municipio le resulta imposible un proyecto de estas condiciones y por ello se lo entregan a manos privadas por 99 años y sin costo.Sin embargo, hace poco tiempo que el Municipio adquirió tierras para reubicar a familias frente al barrio Santa Cecilia, una zona que, según los conocedores, es factible de sufrir futuras inundaciones en temporadas lluviosas. Para envolver más aún la aprobación del proyecto en un manto de sospecha, Roetti puso énfasis en el tiempo en que la propietaria de “Isla del Sol” estará a cargo de las tierras: “Son 99 años, con posibilidades de renovación, es decir, no llaman siquiera a licitación, directamente se le regala”.“Acá hay una operación encubierta de esta ordenanza, un negocio para unos pocos, no cabe en ninguna cabeza que regales un predio tan grande porque no tenés medios”, enfatizó el concejal en Actualidad Sur. Para colmo, recordó que “ya se hizo un puente desde la costanera hasta esa isla, ya se hicieron mejoras, es todo muy tirado de los pelos”.¿Reserva ecológica?Una fuente bien informada contó a PRIMERA EDICIÓN que el titular de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) había manifestado en privado que tenía la intención de que esas tierras pasen a convertirse en una reserva ecológica en el futuro.La idea no sería descabellada, debido a que la EBY habría utilizado recursos propios para formar la “isla”, construir el acceso y nivelar el terreno.Además, por ley, la Provincia de Misiones habría otorgado a la Entidad todas las propiedades costeras para la realización de obras del plan de terminación, por lo tanto Yacyretá debería tener facultades sobre esa propiedad, indicó un informante.Más allá de que sea la EBY o el Municipio de Candelaria el que tenga la autoridad sobre el predio, no deja de llamar la atención ni de generar fuertes sospechas esta decisión del intendente Carlos Flores, teniendo en cuenta que el valor de las propiedades en toda la provincia no dejan de aumentar. Así como también crece la necesidad de la gente en toda la región de tener su terreno propio para construir su vivienda.





Discussion about this post