POSADAS. El asfaltado de la ruta provincial 27, que permitirá acortar en 100 kilómetros el recorrido entre Misiones y diversas ciudades del estado de Santa Catarina (Brasil), está próximo a finalizar y podría quedar inaugurado en diciembre, con la puesta en funcionamiento de un centro de frontera -hoy inexistente- en la cabecera del puente internacional Comandante Rosales, que une las localidades de Cruce Caballero y Paraíso.El titular de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), el ingeniero Leonardo Stelatto, remarcó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN que “la obra está avanzada en un 95% y venimos con un ritmo sostenido, merced a las buenas condiciones meteorológicas de los últimos meses, por lo que estimamos que se cumplirá con los plazos establecidos originalmente para la entrega. Resta ejecutar unos dos mil metros de los 43 kilómetros, que no deberían sufrir ningún tipo de inconveniente, así que para diciembre se podría estar inaugurando”.La ruta provincial 27 conectará la ruta nacional 14, a la altura del paraje Palmera Boca, en San Pedro, con el puente Comandante Rosales, sobre el río Pepirí Guazú, en el límite con Brasil. “El lugar exacto de la terminación es el acceso actual al puente: “Eso está asegurado, el proyecto así lo contempla, es la vinculación que debe completarse”, dijo Stelatto.Obras complementariasAl ser consultado si las obras prevén un edificio para que puedan cumplir con su tarea los diferentes organismos de control fronterizo, el funcionario destacó que “recibimos el pedido del Gobierno provincial para que la obra contemple la construcción del centro de frontera, que será provisorio, con buenas terminaciones, pero que no será el definitivo”. Inmediatamente aclaró que “existe un acuerdo entre ambos países (Brasil y Argentina) para que se construya un nuevo puente sobre el Pepirí Guazú, que estaría ubicado unos 500 metros aguas arriba del actual viaducto, donde se emplazará el centro de frontera definitivo. Ya los técnicos están trabajando en los relevamientos necesarios para encarar el proyecto definitivo y próximamente habrá un encuentro con los profesionales brasileños, porque será una comisión mixta la que lleve adelante el proyecto”.El puente Comandante Rosales fue habilitado como paso fronterizo en 1994, pero para llegar hasta él se debía transitar hasta ahora por rutas de tierra. Además, suele quedar hasta cuatro metros bajo agua por la crecida del Pepirí Guazú varias veces al año, por lo que urge emplazarlo en una zona más alta. La intención principal del Gobierno brasileño, en especial del estado de Santa Catarina, es emplear la ruta 27 para el transporte internacional de cargas, que formaría parte del corredor bioceánico y que permitirá unir principalmente los puertos de Itajaí y Florianópolis con los del Pacífico. Una opción más directaLa obra de la ruta provincial 27 comenzó a ejecutarse en octubre de 2009. Fue financiada con recursos federales y administrada por la Dirección Provincial de Vialidad. Los trabajos de movimiento de suelo, voladuras de roca, construcción de terraplenes y compactación ya están consolidados hasta la cabecera argentina del viaducto.Las comunidades más cercanas, en ambos márgenes, son Cruce Caballero (Argentina) y Paraíso (Brasil), a unos 30 kilómetros de São Miguel do Oeste.“Es una obra (la ruta 27) que permitirá evitar el rodeo que se hacía tradicionalmente por Bernardo de Irigoyen para cruzar a través de la frontera seca con Dionisio Cerqueira, para tomar luego la BR-282 en São Miguel do Oeste, que es la ruta que lleva a las playas y principales puertos de Santa Catarina. Ahora se tendrá una conexión mucho más directa, convirtiéndose en una buena alternativa”, indicó el director de la DPV, Leonardo Stelatto.La construcción del nuevo puente, que será el paso posterior, demandará una inversión cercana a los ocho millones de dólares con financiamiento compartido de los gobiernos de Brasil y Argentina.





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