POSADAS. A la polémica suscitada días atrás por la oposición de la jueza Alba Kunzmann de Gauchat a ablacionar los restos de Cristian Knack (25) se le sumó ayer una nueva voz, esta vez de peso a nivel nacional. Ahora fue el mismísimo Incucai el que salió a criticar en duros términos la decisión de la magistrada obereña, a quien acusó de “atropellar la última voluntad” del joven y su familia.A través del presidente de la entidad, doctor Carlos Soratti, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante -tal sus siglas- refrendó la posición del ministro de Salud provincial, doctor Oscar Herrera Ahuad, quien el último martes había cuestionado el hecho, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.Justamente por eso desde el Incucai, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, se envió el jueves una carta de tres carillas dirigida a Herrera Ahuad que llegó ayer a Posadas y se hizo pública en las últimas horas.En la misiva, Soratti explica que el organismo nacional “se ve en la obligación de disentir” con el oficio Nº 2073 emitido por Kunzmann de Gauchat, donde se sostiene “que la decisión se funda en la intervención del señor médico de tribunales doctor Raúl Horacio Marín, quien expresó que ‘visto el caso específico del donante, la realización de algún tipo de acto que modificara el estado del cadáver haría perder datos importantes para la realización del informe de autopsia, como acto único e irrepetible’”.Para el funcionario es “desmedido” que el forense y, por ende, la jueza, consideren la ablación como “un obstáculo” para la autopsia. “(…) No existirían dudas sobre los factores que determinaron la situación crítica por la que atravesó el paciente; máxime con todos los estudios clínicos, de laboratorio e imágenes reunidos en los 36 días de internación en un centro de alta complejidad y que seguramente se encontraban a disposición de la Justicia en caso de ser requeridos”.En pocas palabras, Soratti descarta que la ablación hubiese significado un tropiezo para la investigación y, en la segunda carilla de la nota explica que, de todas maneras, “los profesionales intervinientes en un proceso de extracción de órganos y tejidos tienen la obligación impuesta por el artículo 22 bis de la Ley Nº 24.193 de proporcionar a la Justicia un informe pormenorizado de los órganos ablacionados, el estado de los mismos y la eventual imposibilidad de extracción de alguno de ellos, como así también toda otra circunstancia vinculada al acto quirúrgico”.Sobre el final, en la parte más crítica de la misiva, el titular del Incucai concluye que “todo lo mencionado pone en evidencia una calidad y magnitud de información médica reunida en este caso particular que hace aún más incomprensible la decisión adoptada por la jueza Kunzmann de Gauchat, que afecta la tarea de procuración de órganos y tejidos desarrollada en el marco de la Ley Nº 24.193 a lo largo de los años por el sistema sanitario nacional y provincial, a través del Incucai y el Cucaimis”.Por último, Soratti subraya la cuestión más grave, de fondo, que tiene que ver con lo que hubiese significado el último gesto de Cristian en esta tierra. “Adviértase además que a través de la negativa dictada no sólo se atropella la última voluntad del joven fallecido, testimoniada a través de su hermano, sino que se perjudica a los miles de pacientes que confían en obtener un órgano que les permita seguir con vida o mejorar sustantivamente la calidad de la misma”.Posición firmeLa polémica se inició el último lunes, cuando se supo de la muerte de Cristian Knack (25) y la decisión adoptada por “Nano”, su hermano, de donar sus órganos. Aunque la familia solicitó la ablación por la tarde, los médicos debieron aguardar hasta las 22 por la decisión judicial, que inesperadamente resultó negativa.Horas después comenzaron a llover las críticas sobre la jueza del caso. La principal voz fue la de Herrera Ahuad, quien cuestionó la decisión y explicó, por ejemplo, que ambos procedimientos -ablación y autopsia- pueden realizarse en simultáneo sin perjuicio uno del otro.Con el dolor por el hecho delictivo en sí, pero también por la negativa a la ablación, en la tarde del último miércoles “Nano”, sus amigos y el resto de la familia despidieron con profundo dolor a Cristian en el cementerio municipal de Panambí.Días antes de morir, el joven fue protagonista de lo que su familia consideró como un milagro: tuvo una mejoría pronunciada y pudo contar en detalle lo que había sucedido en la tarde del domingo 25 de mayo. “Dios le dio las fuerzas para decir la verdad”, le dijo a este medio Néstor, uno de sus tíos.Cristian falleció luego de agonizar 36 días. Aquella tarde acababa de llegar con 300 mil pesos que había cobrado de la venta de machimbre cuando cinco encapuchados irrumpieron en la casa familiar del kilómetro 7 de la ruta provincial 5.Los ladrones maniataron, rociaron con alcohol e incendiaron a Cristian, Oscar (43) y Graciela (42), sus padres, y Bianca (12), su hermanita. Los tres últimos fallecieron a las pocas horas. Por el salvaje robo actualmente hay cuatro detenidos, todos de San Javier.





Discussion about this post