PUERTO PIRAY. Una feroz contienda habría sido el inicio del fin para Mario González (58), el hombre que apareció muerto ayer por la mañana en un camino vecinal de Puerto Piray, con al menos dos heridas de arma blanca, en un hecho que era investigado por la Policía.Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN en base a sus fuentes, los uniformados de la comisaría local tomaron conocimiento del caso alrededor de las 10.20 de ayer, cuando vecinos del barrio Esperanza dieron aviso del hallazgo del cadáver.El cuerpo fue encontrado a la altura del kilómetro 4 del acceso a la localidad, a unos dos mil metros del casco urbano. Enseguida la comisión policial estableció un perímetro de seguridad y comenzó con los trabajos investigativos.Fueron los especialistas en Criminalística de la Unidad Regional III, con asiento en Eldorado, quienes llevaron adelante las pericias en la escena y descubrieron que la víctima tenía todas sus pertenencias, por lo que rápidamente quedó descartada la teoría de un robo. Justamente en la billetera hallaron el documento de identidad de Martínez, elemento que permitió identificarlo como tal.Los médicos policiales también estuvieron presentes e informaron que el cadáver presentaba dos lesiones punzocortantes, la primera de ellas, quizás la más grave, a la altura del corazón, de unos 4 centímetros de diámetro por 8 de profundidad, nada más y nada menos. El otro puntazo que sufrió la víctima fue hallado sobre el lateral izquierdo del cráneo, de unos 8 centímetros de diámetro.Los profesionales pudieron determinar que el hombre había fallecido unas seis o siete horas antes, por lo que todo apunta a que el crimen fue cometido durante las primeras horas de la madrugada.Así las cosas, los detectives de la comisaría local y de la UR-III montaron una investigación que los llevó hasta la vivienda de la víctima, en el barrio Badaracco, a pocos metros de donde fue hallado el cuerpo.Mediante información obtenida en las inmediaciones se pudo saber que la víctima aparentemente habría compartido la madrugada con otras personas en una “ronda de tragos”. Al respecto, los peritos secuestraron cerca del cadáver un recipiente de bebida. Resta por determinarse si correspondía o no al difunto.Ante esta situación, la principal hipótesis de los investigadores apunta a un acalorado pleito ocurrido en medio de una reunión social en la que no faltó alcohol. De todas maneras, los detectives por el momento prefieren no descartar otras líneas, más allá de que la del robo prácticamente ya no tendría fuerza por lo antes mencionado.La causa está en manos del magistrado Roberto Horacio Saldaña, actualmente subrogante del Juzgado de Instrucción 2 de la Tercera Circunscripción Judicial, con asiento en Eldorado.Por orden de Saldaña, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial de Posadas, donde se le practicará una autopsia a los fines de establecer mayores detalles con respecto al sangriento crimen.





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