POSADAS. El padre de los siete hermanitos que fueron hallados viviendo en condiciones infrahumanas en Concepción de la Sierra y que por fortuna fueron rescatados por la Policía hizo ayer fuertes declaraciones públicas. Se trata de un hombre de 40 años quien, en una entrevista con un programa de radio que se emite por LT4, dijo entre otras cosas: “No puedo darle de comer a mis hijos por ser una familia numerosa, me cansé de golpear puertas y pedir ayuda, si mis hijos no mejoran su salud, que me metan preso diez años. Hay que dar de comer a diez personas sin un sueldo. Fui llorando a un aserradero para que me den trabajo para poder alimentar a mis hijos. En casa somos diez personas: mi esposa, mis siete hijos, un nieto y yo”.Luego desmintió que cobra dinero producto de planes sociales y que recibe ayuda de la Municipalidad de Concepción de la Sierra: “Lo único que tengo es lo que me pagan en el aserradero y changas”.En sus manifestaciones a la citada emisora, el hombre, casi en forma desesperada, solicitó a las autoridades gubernamentales un terreno y materiales para construir su casa. “Yo la puedo construir, que me den un terreno y los materiales y yo mismo la levanto”, afirmó.Con respecto a la situación de su esposa y madre de los niños, refirió que “ella está enferma, fue una mujer que pasó muchas necesidades. Somos una familia que pasamos muchas cosas. Mi hijo mayor tiene 17 años pero parece de trece. Me cansé de golpear puertas y pedir ayuda. Si la salud de los chicos en un año no cambia, que me metan preso diez años, lo que quieran”, insistió. La causaPor estas horas, la Justicia analiza la situación procesal de los padres de los menores, que -tal como adelantó en forma exclusiva este diario- fueron rescatados tras permanecer casi toda su vida encerrados y desnutridos. Las pequeñas víctimas permanecían junto a su madre en observación (dos de ellos internados) en el hospital de área de Concepción de la Sierra. El caso salió a la luz a principios de la semana pasada, cuando efectivos de la comisaría de esa localidad se toparon con el horrendo cuadro. Fue en una chacra de ese municipio, donde siete hermanos de entre 2 y 22 años convivían en situación precaria junto a sus padres, quienes -según la denuncia radicada por una médica de Salud Pública de la Provincia en la tarde del lunes 28 de abril- se negaban a recibir asistencia social.A partir de allí se activó el rescate inmediato de los menores. El humilde asentamiento donde fueron hallados los chicos está ubicado en la chacra 203, a unos cuatro kilómetros del ejido urbano de Concepción de la Sierra. El estado de salud de los menores era pésimo, consecuencia de vivir en una casilla de madera de pequeñas dimensiones, sin acceso al agua potable y sin letrinas. Las víctimas evidenciaban síntomas de una avanzada desnutrición y anemia, como así también el ataque de distintas alimañas -principalmente de piojos y de parásitos, como “piques”- en las extremidades. Uno de los menores aún tiene dificultades para desplazarse, como consecuencia de las heridas y llagas en uno de sus pies. Pobreza extremaMuchos de los efectivos que acudieron al rescate de los chicos afirmaban no haber observado durante su carrera en la fuerza semejante situación de abandono y desidia. Los menores y su madre no poseían documento de identidad. Ninguno de los infortunados hermanitos asistió a la escuela.El juez que interviene en la causa, Miguel Ángel Faría, a cargo del Juzgado de Instrucción 4 de Apóstoles, fue quien ordenó un allanamiento a la humilde vivienda, que fue concretado por efectivos de la comisaría de Concepción de la Sierra y de la Unidad Regional 7. Tal como ya se publicó, los padres rechazaron en más de una oportunidad la atención médica y la asistencia social que ofrecían los propios vecinos. Dentro de la vivienda, los uniformados encontraron guardada toda la ropa que les habían regalado, mientras que los hermanitos deambulaban descalzos y semidesnudos. Presentaban anemia crónica e infecciones por piques y piojos.





Discussion about this post