BUENOS AIRES (NA). El secretario de Seguridad, Sergio Berni, criticó la política sobre narcotráfico de los Estados Unidos y aseguró que ese país “importa la droga y exporta las muertes”.A la vez, el funcionario nacional volvió a apuntar al Poder Judicial argentino y evaluó que algunos magistrados “se creen enviados de Dios en la tierra”.“Estuve en Washington exponiendo en la OEA y si hay un lugar que tiene problemas con la droga, es Estados Unidos”, enfatizó Berni, quien consideró que ese país “tiene que hacer un replanteo de sus políticas antes de hablar de América Latina”.Al cuestionar informes norteamericanos que se refieren a la situación del narcotráfico en la Argentina, el funcionario advirtió: “Mal podría hablar un país sobre el consumo de drogas en Latinoamérica, cuando ellos son los primeros consumidores”.“Quiero saber a qué le llama incremento (el informe) porque le vuelvo a repetir que nosotros estamos todos los días en la calle trabajando, esta semana estuvimos en México, detuvimos a un mexicano en Belgrano, hemos detenido el cargamento”, indicó en declaraciones a Radio 10.En tanto, sobre la situación del tráfico de drogas en países como México y Colombia, el funcionario consideró que se trata del resultado de “importantísimas y fracasadísimas políticas antinarcóticos que Estados Unidos ha llevado adelante”.En cuanto al rol de la Justicia federal argentina en la lucha contra esta problemática, Berni afirmó que “hay muchos jueces que se creen enviados de Dios en la Tierra” y reclamó “una Justicia dinámica, que comprenda los problemas de la gente”.A la vez, rechazó la versión de que las fuerzas federales se habían retirado de las fronteras y criticó el accionar del Poder Judicial en la zona noroeste de la Argentina.“Si hay alguien que se retiró fue la Justicia. He tenido que hablar con el presidente de la Corte Suprema de Justicia (Ricardo Lorenzetti) para que le entreguen al juez de Orán los recursos humanos necesarios para trabajar”, indicó el número dos del Ministerio de Seguridad.El secretario reconoció también que “la permeabilidad” es una “de las características de la frontera” con Bolivia y Paraguay.Obispos piden compromiso El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, volvió a reclamar una “actitud definida” frente al delito del narcotráfico y reivindicó el servicio a favor de los más necesitados del padre Carlos Mugica, a 40 años de su asesinato.El prelado santafesino celebró anoche la misa de apertura de la 107 asamblea plenaria, tras un intercambio sobre la realidad social y política del país en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de Pilar, donde hasta el sábado deliberará un centenar de obispos.“Hemos hablado con preocupación de la realidad de la droga con su rostro de violencia e inseguridad, como de negocio y de muerte. Es necesaria una actitud definida frente a lo que no dudamos en llamar el delito del narcotráfico”, aseveró en la homilía.Arancedo reconoció que “este flagelo tiene raíces muy profundas” y advirtió que “hay una orfandad social y afectiva en muchos jóvenes que los hace presa fácil de una sociedad que en su afán de lucro no tiene límites”.En noviembre, el Episcopado difundió un duro documento en el que advirtió sobre el avance “sin control” del narcodelito.





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