BUENOS AIRES (NA). El grupo de intendentes identificado como “Los Oktubres” rechazaron ayer la posibilidad de volver al Servicio Militar Obligatorio por considerar que sería “retroceder 20 años en la discusión de una cuestión que ya es parte del pasado”.“Sostenemos como único vehículo contra la inseguridad la profundización de las políticas de la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) para generar cada vez más inclusión, principalmente en los jóvenes”, sostuvieron los jefes comunales que formaron el grupo tras coincidir en varias oportunidades en el restaurant “Los Octubres”, propiedad del legislador porteño Dante Gullo. Los intendentes identificados como “Los Oktubres” son los de Berazategui, Juan Patricio Mussi; de Bolívar, Eduardo Bucca; de Punta Indio, Hernán Y Zurieta; de Castelli, Francisco Echarren; de San Antonio de Areco, Francisco Durañona; y de Navarro, Santiago Magiotti.De su lado, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, rechazó nuevamente la posibilidad de que regrese el servicio militar obligatorio al remarcar que es una propuesta “facilista”, al tiempo que indicó que “quienes lo proponen no están pensando en que lo hagan sus propios hijos”.De esa manera, Rossi cuestionó a aquellos dirigentes políticos que bregan por la vuelta del servicio militar como una herramienta para combatir la delincuencia y la inseguridad.“Les preguntaría a cualquiera de ellos, si tienen un chico de 18 años que no tiene trabajo y viene el Estado, lo agarra de las orejas y lo mete adentro de un cuartel, si les parece conveniente”, sostuvo el ministro de Defensa en declaraviones formuladas a la señal de cable TN.Para Rossi, la discusión conlleva una “mirada estigmatizante” de los jóvenes y afirmó que “atrasa desde el punto de vista de la política de las Fuerzas Armadas”.“Tenemos un servicio voluntario dentro de las Fuerzas Armadas”, señaló Rossi y explicó que en materia de políticas sociales para los jóvenes, el Gobierno aplica los planes Progresar y Empleo Joven, cuya “performance” los tiene “muy contentos”.Por otra parte, el funcionario se refirió a la designación de César Milani como jefe del Ejército al remarcar que “hay una excesiva politización sobre el tema”.“Milani tuvo cuatro ascensos en el Senado de la Nación. No era un desconocido para nadie. Cuando tomamos la decisión no había ningún tipo de información y cuando enviamos el pliego no había ningún tipo de denuncia”, concluyó.DiscrepanciaPero dentro de las filas del oficialismo no existe uniformidad al momento de encarar el tema.El senador bonaerense Mario Ishii (del oficialista Frente para la Victoria) rechazó ayer las críticas que recibió por parte del kirchnerismo por haber propuesto un plebiscito para saber si la ciudadanía quiere o no la restitución del servicio militar obligatorio y sostuvo que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, “no hace una cuadra caminando, no pisa el barro ni el asfalto”.Ishii también cuestionó las críticas del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y del ministro de Defensa, Agustín Rossi, al señalar que “ellos tienen un discurso fácil, que dice que no hacer nada es bueno también”. “Yo les pido a ellos que la gente vote, que no se pongan en contra de la votación de la gente”, sostuvo el dirigente.En declaraciones a radio La Red, el legislador bonaerense -exintendente de José C. Paz- aseguró que “los que no conocen los distritos han salido a opinar en contra” y que “Rossi tuvo unas contradicciones tremendas: dijo que se hacinaban los chicos” durante el desaparecido servicio militar y que ahora “el servicio de la fuerza que tenía era espectacular, que la gente salía formada, que era una cosa bárbara”.“Dijo que el ministerio de él fue el mejor del mundo, se contradijo en todo lo que hizo. Fue una vergüenza”, se quejó, y añadió que le “causa gracia cuando Rossi sale a decir que es una barbaridad volver (al servicio militar), que es un retroceso”.Ishii aseguró a la vez que, desde el kirchnerismo, “opinaron livianamente, no están viendo la realidad, lo que pasa abajo: los padres no pueden contener a sus hijos”.“Capitanich, Scioli, Rossi. Scioli no hace una cuadra caminando, no pisa el barro ni el asfalto”, manifestó.“Yo dije que quería proponer un plebiscito. Más de 75% de la gente” lo reclama, advirtió, y opinó que “antes la gente tenía más valores, no había tanto desmadre como en este momento”.“Hay una inseguridad que nadie puede parar y todas las buenas intenciones no tienen efecto. Cada vez estamos peor”, concluyó. ContextoSegún la Agencia Central de Inteligencia (Central Intelligence Agency, CIA) de los Estados Unidos, entre 194 países considerados, sólo 58 mantienen un servicio militar obligatorio o conscripción. El restante 70% mantuvo esa modalidad obligatoria pero haciéndola altamente selectiva de manera que muy pocos jóvenes de cada cohorte de edad la cumplen efectivamente (12 países); transformaron el servicio en voluntario (106 países) o directamente ya no cuentan con fuerzas armadas (18 países, aunque entre ellos la mayoría son pequeñas islas del Pacífico, junto a unos pocos países de dimensión importante, como Panamá, Costa Rica o Islandia)La caída de las conscripciones masivas y obligatorias se aceleró con la conclusión de la guerra fría, las dictaduras militares en regiones como América latina y, más tarde, la pacificación en los Balcanes. Así, países como Macedonia, Bulgaria, Lituania, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia son algunos de los europeos que se movieron hacia esta dirección en los últimos años, entre muchos otros. En el Cono Sur, Argentina, Chile y Uruguay se movieron en esa dirección, aunque en Brasil sigue vigente, a los 18 años de edad y con una duración del servicio de nueve meses.Por el contrario, las conscripciones obligatorias y más prolongadas tienden a coincidir con los regímenes políticos más cerrados o que se sienten bajo amenaza.En Cuba, por ejemplo, se mantiene a la edad de 17 años y con una duración de 24 meses; en Venezuela, a los 18 y por 30 meses; en Taiwan, a los 18 y por 24 meses; en Israel y en Egipto, a los 18 y por 36 meses.El jueves, justamente, el presidente interino de Ucrania, Alexándr Turch&
;iacute;nov, decretó la reimplantación del servicio militar obligatorio, debido a la situación de tensión que se vive con la vecina Rusia. Según el decreto presidencial, la primera llamada a filas será este mismo año.La menor incidencia de las conscripciones forzadas parece no sólo estar determinada por factores geopolíticos como el fin de la Guerra Fría, sino también por la evolución misma de las características de la defensa y seguridad modernas, cada vez más pendientes de la alta tecnología y la potencia económica de los países y menos dependientes de la disponibilidad de ciudadanos susceptibles de ser enlistados. Desde este punto de vista, “gastar” uno o dos años de la fuerza laboral de cada generación podría incluso ser contrario a los intereses de defensa de un país.Lo cierto es que, en este marco, la idea de reintroducir el servicio militar obligatorio en Argentina 20 años después de su abolición (durante la presidencia de Carlos Menem y tras el asesinato del conscripto Omar Carrasco) no parece venir atada a imperativos de defensa o seguridad, sino a la incapacidad que parecen mostrar el sistema educativo y la propia economía para acoger a los jóvenes.





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