POSADAS. Si bien desde el jueves de la semana la situación está cambiando en Gobernador Virasoro (Corrientes), al menos en lo que respecta a la provisión de energía eléctrica, agua potable y otros servicios básicos suspendidos casi dos semanas atrás, tras la salida del servicio de la Estación Transformadora de la zona (que abastece de energía eléctrica a 50 mil habitantes), todavía no hay una solución definitiva para resolver el conflicto. Un amplio porcentaje de vecinos ya cuenta con luz, inclusive la del alumbrado público, pero todavía padecen cortes del suministro, que en algunos casos se prolongan por dos y tres horas.Para colmo, según algunos pobladores consultados por PRIMERA EDICIÓN, los problemas persistían en las áreas comerciales y el polo productivo, que todavía no está funcionando a pleno, tiene a la mayoría de sus empleados suspendidos o trabajando en turnos reducidos. Según un reporte preliminar, las pérdidas generales rondan unos 10 mil pesos, inclusive para los negocios mayoristas de la zona, a pesar de haber contado con energía en estos días de la peor debacle, pero a costa de desembolsillar jugosas sumas de dinero para tener los grupo electrógenos en funciones, por el sideral gasto de gasoil que les demanda. Lo cierto es que la pesadilla vivida por los virasoreños desembocó en una de las peores crisis energéticas que haya asolado a esa región correntina y si bien la empresa Transnea está mandando un transformador de 15 megavatios para paliar la situación, que podría entrar en funcionamiento hoy, al cierre de esta edición sobrevolaban ciudad nuevos rumores de un corte de ruta que desde algunos sectores desacreditaban por su “tinte” politizado, para desprestigiar la figura de la jefa comunal, Blanca Beatriz Pintos. Efecto en cadena Lo que mucha gente todavía no puede entender es qué pasó para que a casi dos semanas de la avería, todavía el sistema no se haya restablecido.Lo que se explicó oficialmente fue que “el nuevo transformador debería estar funcionando para el lunes (por hoy). El que dejó de funcionar tuvo que ver con el intento, por parte de unos jóvenes del barrio Esperanza, quienes bajaron un seccionador, con lo cual inmediatamente dejaron de funcionar algunos motores y más tarde, al salir del servicio uno de los equipos, salieron todos como en una reacción en cadena”. En esos términos se expresó el viceintendente de la localidad Gustavo Sabio, hasta ahora portavoz gubernamental de los sucesos. Consultado por la evaluación que se hace de la crisis, Sabio reconoció que “hasta no tener el transformador definitivo trabajando plenamente y de manera estable, todavía no se planea atender los temas relacionados con otros aspectos de la crisis”, en alusión a las futuras compensaciones que desde algunos sectores exigen para compensar las enormes pérdidas.




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