POSADAS. El último domingo por la tarde Camila Antonela Silva (14) y María Soledad (26), su hermana, abandonaron la mesa familiar en busca de una gaseosa. Debían regresar en menos de diez minutos, pero jamás lo hicieron: cuando cruzaban la avenida Uruguay a bordo de una motocicleta fueron embestidas por una camioneta con matrícula paraguaya.Miguel Ángel (52), papá de ambas, y el resto de la familia jamás imaginaron que ese sería el último almuerzo. Camila sufrió lesiones gravísimas y fue trasladada de urgencia. En horas de la noche, lamentablemente, su vida se apagó.“Queremos que se haga justicia, hay gente que lo vio pasar en rojo a una velocidad importante. Me llevó a una hija y me dejó a otra internada”, se lamentó ayer el padre de las jóvenes en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Miguel Ángel pidió que el conductor del rodado pague por lo que hizo y, además, aseguró que denunciará a los médicos del Hospital de Pediatría “porque la dejaron morir” (ver “Una denuncia muy grave”).“Me llevó a una hija”El dolor golpea de lleno por estas horas a Silva y sus familiares. El hombre, dedicado a la construcción, compartía la jornada del domingo junto a sus hijos cuando la muerte llamó a la puerta.“Estábamos en mi casa, por avenida Comandante Rosales, cuando mi hija salió a bordo de su motocicleta de 110 cilindradas a comprar una gaseosa. Camila la acompañó, porque siempre andaban juntas”, recordó visiblemente shockeado Miguel Ángel.Como este medio publicó ayer, eran alrededor de las 14.25 cuando la camioneta de matrícula paraguaya que circulaba por avenida Uruguay en dirección a la rotonda se llevó por delante el rodado en el que viajaban las hermanas.Camila sufrió gravísimas lesiones y debió ser trasladada de urgencia hasta el Hospital de Pediatría, donde los médicos informaron de su deceso alrededor de las 20 del domingo. Su hermana mayor también sufrió lesiones graves pero, según contó su padre, ayer se encontraba fuera de peligro.Justamente, fue María Soledad quien le contó a su progenitor que la camioneta paraguaya pasó el semáforo en rojo. “Lo comentó ella. Nos dijo que le dio verde y ella avanzó, y entonces pasó lo que pasó”, relató Miguel, quien en medio del profundo dolor calificó al conductor del vehículo como “un ser despreciable, que no tiene nombre lo que hizo. Me llevó a una hija y me dejó a otra internada”.Siempre según Silva, el testimonio de su hija terminó de cerrar gracias al relato que narraron otros testigos del hecho. “Hay gente que lo vio pasar en rojo a alta velocidad. Por eso quiero hacer público esto, porque este ser humano no puede estar libre. Por eso pido que la Justicia tome cartas en el asunto”, lanzó Miguel Ángel, quien ayer mantuvo una reunión con el magistrado César Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas, quien investiga el hecho y ordenó la detención del conductor, de nacionalidad paraguaya.En dicho encuentro, Silva dice que le exigió justicia al magistrado y que también le pidió que se investigue un supuesto hecho de similares características protagonizado por el arrestado pero en Paraguay. “Por eso le pedí que se soliciten los antecedentes de este hombre a la Interpol”, contó.Según pudo saber este diario, Yaya aguardaba los resultados de la autopsia para tomar medidas al respecto. Conmovido por el hecho, Silva pidió “una justicia más severa ante este tipo de hechos” y se sumó al reclamo por una modificación en el Código Penal relacionada a siniestros viales fatales: “este tipo no puede estar libre en tres o cuatro días, tiene que pagar por el daño que causó”.Sobre la investigación penal, Silva aseguró que se va a constituir en querellante particular, con el fin de aportar elementos de interés para la causa.Mientras tanto, el dolor de familiares y amigos de Camila no cesaba en las últimas horas. Se materializaba principalmente en las redes sociales, donde la conmoción y angustia se apoderaron de sus más cercanos. Todos recordaban con afecto a la adolescente, que se fue a pocos días de celebrar su cumpleaños de quince, por el que venía trabajando desde hace un buen tiempo y que tenía fecha prevista para abril. Una denuncia muy graveCon respecto a la atención que recibió Camila en el Hospital de Pediatría de Posadas, Silva aseguró que en dicho centro asistencial “dejaron morir” a su hija.“En Pediatría tenían que someterla a una tomografía, pero como el responsable de ese área no se encontraba tuvimos que esperar cuatro horas”, contó el hombre, indignado.El padre de la víctima relató que la adolescente aún estaba lúcida pero que sufrió lesiones internas y que, cuando se percataron de eso, “ella entró en shock”. Entonces, aseguró, como no tenían un desfibrilador intentaron reanimarla “de manera manual, y ahí murió”.Ante esta situación, Silva aseguró que denunciará a los médicos por mala praxis. “Dejaron morir a mi hija. Y se los dije”, sentenció.





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