ENCARNACIÓN Y POSADAS. El intendente de esta ciudad, Joel Maidana, realizó un mini balance de la temporada de verano que convirtió a la “Perla del Sur”, con sus playas y Carnavales, en uno de los destinos turísticos más visitados del Paraguay. El alcalde se mostró contento, en líneas generales, pero fue muy autocrítico en cuanto a los ajustes que deben realizarse para que Encarnación pueda consolidarse y desarrollar una cultura turística. “El balance es positivo, con detalles que debemos ir mejorando en el transcurso del año, para eso hemos instalado el Consejo Consultivo de Turismo para hacer las evaluaciones más específicas con las correspondientes lecturas y proyecciones, para convertir a Encarnación en una ciudad turística todo el año”, indicó Maidana.Más adelante, en declaraciones que refleja el sitio Itapúa en Noticias, Maidana fue sincero y sin vueltas reconoció: “necesitamos desarrollar una cultura turística, de ciudad turística, debemos despertarnos.Cambiar la mentalidadTres son las cuestiones puntuales que remarcó el intendente. En primer término volvió a destacar el tema de “la cultura turística, eso lo coloco en primer término, sobre eso debemos avanzar, tenemos que despertarnos, es cierto que mejoramos muchísimo pero todavía hay para seguir haciéndolo, porque a modo de ejemplo, los restaurantes cierran a las 3 de la mañana y la gente sale a las 4 de los corsos y no tienen ningún lugar adónde ir a comer algo, eso no puede seguir sucediendo. Los hoteleros todavía no se animan a contratar más personal por temporada. Tampoco los gastronómicos que deben pagar por esfuerzo redoblado, porque contratan mano de obra temporaria pero que debe ser de calidad. Hay cierta cultura que necesariamente la actividad turística impone”. Más adelante siguió detallando que “incluso hay que estar preparados porque se producirá una mayor llegada de personas del entorno de Encarnación que vendrá a desarrollar sus tareas, eso también hay que contemplar”.Maidana también se refirió a un hecho puntual acontecido durante el desarrollo de las primeras noches de los carnavales, cuando el servicio de limpieza se vio colapsado y no se alcanzó a despejar completamente la playa durante las primeras horas del día siguiente. “Era impensable que haya 30 mil personas en el sambódromo, sobre la playa, eso superó todas las expectativas, incluso al más optimista. Es provocó que se acumule más basura, desperdicios que lo estimado. Entonces no alcanzó con los tres turnos de limpieza previstos. Eso se corrigió, se agregó un turno más de lo establecido y así en los últimos días de los carnavales se pudo dejar la playa y todo el sambódromo despejado para primera hora de la mañana”.





Discussion about this post