BUENOS AIRES (Agencias y diarios digitales). El jefe de Gabinete Jorge Capitanich debió utilizar una vez más su contacto diario con la prensa para aclarar lo que quiso decir el día anterior. Esta vez negó que el Poder Ejecutivo esté analizando reformas legislativas para regular las tasas de ganancias de las empresas, tal como habían interpretado algunos matutinos a partir de sus propios comentarios.“Hice referencia al análisis de la cadena de valor”, aclaró ayer. El jefe de Gabinete recordó que en “el sistema capitalista de los países más modernos del mundo” existen regulaciones al mercado a partir de la normativa antitrust conocida como la Ley Sherman que rige desde 1890. Además, recordó que “en Argentina el primer proyecto de ley de regulación de la defensa de la competencia tuvo lugar en 1909”.Por eso, Capitanich insistió en la necesidad de debatir “la regulación de monopolios y oligopolios”, aunque reconoció que aún debe “seguir trabajando para lograr armonía en la comunicación y evitar una interpretación de carácter indebido”. “Eso no implica una regulación de la tasa de ganancias de las empresas”, insistió. “Si el pueblo tolera el desarrollo del poder privado al punto de formarse imperialismo de carácter industrial y económico se cae en un sistema totalitario de carácter fascista que consiste en la apropiación del Gobierno y la dirección del país por un grupo reducido de hombres que controla el poder financiero. Pero yo afirmaría que esto es peor que el fascismo porque para imponer un sistema político es necesario librar una batalla de cualquier orden y para imponer un poder financiero basta con tener el capital”. “¿Saben quién lo dijo?” -desafió a los periodistas presentes- “(Franklin Delano) Roosevelt”.El disparadorEl miércoles, en su habitual conferencia de prensa, Capitanich adelantó que analizan en el Gobierno una batería de medidas tendientes a frenar el “ejercicio de posiciones dominantes” de distintos actores económicos que “generan aumentos desmesurados” y “afectan el “poder adquisitivo” de los trabajadores. Se trataría de una nueva legislación que endurezca la regulación del Estado en materia de formación de precios, en relación a las ganancias que se generan, por considerar que algunas empresas “se apropian indebidamente del excedente”.En el marco de la estrategia antiinflacionaria que lleva adelante el Gobierno y que apunta a culpar a los empresarios de la inflación, el funcionario volvió a criticar a oligopolios y monopolios “que distorsionan las variables económicas con acciones de carácter especulativo” y a los “grupos poderosos de posición dominante que ponen el precio que se les antoja y perjudica la cadena de valor”. Se refirió a empresarios y comerciantes “inescrupulosos que aumentan por las dudas” y perjudican a los consumidores e indicó que “si la actitud de todos los sectores económicos fuera responsable y seria, no se generarían remarcaciones alevosas que exigen una intervención”.Destacó entonces que el Gobierno trabaja para corregir esa distorsión en la cadena de valor y subrayó que “para constituir un capitalismo en serio es necesaria una regulación adecuada”. Aunque sin aclarar demasiados detalles, fuentes de su entorno admitieron que “se estudia una batería de medidas tendientes a regular a los oligopolios y monopolios” y que “podría vincularse con fortalecer los tribunales de defensa de la competencia”.No cayó bienLa noticia sorprendió a parte del empresariado que no estaba informado del avance en una medida de estos alcances. “No se nos había informado al respecto, pero no creemos que se concrete y suena más bien a un elemento más de presión para que el sector baje su perfil”, indicó una fuente del área. El mensaje tiene dos objetivos, el sostenimiento de las fuentes laborales y mantener el consumo interno. “Por eso es más que probable que se llegue a un acuerdo con el sector privado, a nadie le conviene que la inflación se dispare”, indicó una fuente oficial. La Unión Industrial Argentina (UIA) pidió el miércoles que las paritarias se realicen de forma “razonable”.En el sector empresarial no hubo reuniones ni alarmas ante las palabras del jefe de Gabinete, pero indicaron que de avanzar en alguna carga impositiva nueva “habrá reacción en el sector”, ya que consideran que no están dadas las condiciones económicas para que tal cosa suceda.En la Casa Rosada analizan una revisión de toda la estructura de carácter legislativo, al observar “el ejercicio de posición dominante de algunos sectores”.Presionado por las paritarias, el Gobierno busca frenar cualquier suba en los precios que atente contra su política de “Precios Cuidados”, postulada como el camino para controlar la inflación. Al respecto Capitanich sostuvo ayer que hay “comerciantes inescrupulosos que aumentan por las dudas o empresarios que aumentan por las dudas perjudicando a los consumidores”. Además habló de motivos “especulativos” por parte de empresas que “tienen más poder de influencia”.La variable de la inflación -con un dólar oficial estabilizado-, es la que ahora busca controlar el Gobierno. “ Hay preocupación por las paritarias y que las mismas no tengan un rebote inflacionario, si se otorga un valor superior al 30%, por ejemplo, eso se traslada a los precios”, indicó una fuente oficial. El planteo lo comparte en el sector privado que busca mantener el empleo, la producción y competitividad. Textual José Ignacio de MendigurenSecretario de la Unión Industrial Argentina (UIA) y diputado por el Frente Renovador “Lo que hay que hacer es volver a poner el caballo delante del carro” y “canalizar la energía en recuperar las variables que ya demostraron que funcionan, como un tipo de cambio competitivo, baja inflación y superávit gemelos. “Si tenés una mancha de humedad, los caminos son: o arreglás el caño o ponés cuadros arriba de las manchas. Hace tres años que estamos discutiendo el tamaño de los cuadros para tapar las manchas en lugar de arreglar el caño”, ejemplificó el industrial.





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