POSADAS. Con Crucero del Norte en el cuarto puesto de la B Nacional y con un panorama que lo ubica como un potable equipo a pelear por uno de los tres ascensos a la primera división del fútbol argentino, nadie se esperaba una salida abrupta como la que sucedió ayer con el entrenador Iván Delfino, quien presentó su renuncia a la dirección técnica del conjunto misionero argumentando “cuestiones personales e incompatibilidad de formas de trabajo”.La noticia corrió rápidamente por las redes sociales y fue lo más comentado ayer, ya que como siempre sucede, fueron diversas las informaciones que se manejaron “off de record” que a veces son muy diferentes a lo oficial.Lo concreto es que Delfino se fue de Crucero y no se brindó mayores detalles más de lo que publicó el club en su sitio oficial de internet, donde indican que “el presidente Julio Koropeski designó por el momento a Alejandro Duré en el interinato” y se aclara que “no vamos a realizar más declaraciones al respecto”.La nota expresa: “El club Crucero del Norte informa que el entrenador Iván Delfino deja su cargo como principal conductor del equipo de fútbol que actúa en el torneo de la Primera B Nacional. El argumento que esgrimió el DT está relacionado con cuestiones personales y específicamente por incompatibilidad de formas de trabajo”.En las mismas líneas la institución colectivera hizo público su agradecimiento al entrenador Delfino por el tiempo de trabajo y dedicación que tuvo en el club y le deseó el mayor de los éxitos en lo que emprenda.Por ahora el “Loco” Duré dirigirá hoy en el partido frente a Villa San Carlos, mientras la dirigencia, encabezada por Koropeski, define los pasos a seguir.Varios nombresComo es habitual a la salida de cada entrenador, ya sea por renuncia o por despido, surgen varios nombres como posibles reemplazantes. Es como un concurso en el que todos quieren tener la primicia.Leonardo Astrada, Blas Armando Giunta, Rubén Forestello, Carlos Roldán y hasta el mismo Pedro Dechat fueron algunos de los nombres que corrieron como reguero de pólvora por las redes sociales.El club se llamó a silencio y sólo brindará mayores detalles sobre el reemplazante de Delfino cuando hayan concretado alguna incorporación, como se manejó siempre. El Rojo juega en CorrientesCon el objetivo de mantener la distancia con sus perseguidores en busca de los puestos de ascenso, Independiente tendrá mañana una visita brava a Aldosivi en Mar del Plata, por la fecha 24 del torneo.El encuentro comenzará a las 21.30 en el estadio José María Minella -en principio sin hinchas “neutrales”-, con el arbitraje de Germán Delfino y televisación de la TV Pública.Independiente viene de rescatar un empate agónico ante Boca Unidos como local para mantenerse en la última plaza de los puestos de ascenso a la Primera División que brinda un ascenso a la Primera División con 42 puntos, a tres de Defensa y Justicia y a ocho del líder Banfield.Además se disputarán otros siete encuentros y entre los más importantes se destaca el cotejo en el cual Defensa y Justicia, el único escolta del líder Banfield, visitará a Boca Unidos de Corrientes, partido que será arbitrado por Pablo Lunati. El show continúaMás allá de la renuncia del entrenador Iván Delfino, con todo lo que eso conlleva, el show debe continuar. Y hoy Crucero tiene la posibilidad de dejar atrás al mal comienzo de año (sumó dos derrotas seguidas) cuando enfrente a Villa San Carlos, equipo que hoy ocupa el último lugar de las posiciones de la Primera B Nacional.El partido corresponde a la 24ta fecha, se disputará a las 17 y será arbitrado por Héctor Paletta.Al decir de las prácticas anteriores, Delfino tenía previsto realizar una rotación en el equipo debido a que en siete días disputará tres partidos, sin embargo, Alejandro Duré, quien ayer tomó la posta, habría decidido volver todo atrás y sólo cambiar a los que están suspendidos, como Enzo Bruno y Diego Cálgaro.Sus lugares serán ocupados por Carlos Marczuk y Claudio Fileppi, que vuelve luego de la suspensión. De esta manera, con los habituales titulares, Crucero intentará cortar esta racha adversa y volver a sonreír en un torneo que lo sigue teniendo como protagonista.Crucero viene de caer frente a Huracán por 2 a 1 y el lunes pasado ante Banfield por 1 a 0, un partido partido parejo donde tuvo chances como para empatarlo.Ahora el equipo busca un nuevo horizonte y volver a creer en sus posibilidades. La meta sigue siendo la misma: sumar los puntos que le permitan terminar la temporada sin problemas con el promedio del descenso, pero está más que claro que todo el mundo se ilusiona con la chance de subir a Primera División.Por el lado de Villa San Carlos, el entrenador Jorge “Coco” San Esteban tiene previsto poner en cancha los mismos once que jugaron el fin de semana pasado en la ajustada derrota con Almirante Brown. El síndrome de la segunda parteUn viejo refrán asegura que “nunca las segundas partes fueron buenas”. Y muchos, con razón, ponen en duda la veracidad del mismo pues depende, dicen, del cristal con que se lo mire. Sin embargo, Crucero del Norte pareciera tener una incidencia importante, pues en la segunda parte del torneo de la B Nacional se llevó puestos a dos entrenadores: a Pedro Dechat (en el certamen anterior) y ahora a su sucesor Iván Delfino.Según el comunicado oficial del club misionero, la salida de Delfino “está relacionada con cuestiones personales y, específicamente, “por incompatibilidad de formas de trabajo”. Esta última parte del argumento desnuda, de alguna manera, una situación similar a la salida de uno y otro entrenador, que demuestra un desgaste muy pronunciado, en donde se entremezclan los resultados que no acompañan, los roces propios de una relación laboral en la cual el cumplimento de los objetivos son esenciales para sostener un proceso, el techo que tiene el plantel y la falta de recambios de jerarquía, que le pueden dar otra impronta a un equipo que en la primera parte del campeonato sorprendió a propios y extraños, y que ahora, se vuelve a caer en la segunda parte de la competencia.La verdadera razón de las renuncias de Delfino y antes la de Dechat, son dos síntomas inequívocos de que las segundas partes, al menos hasta ahora, nunca fueron buenas para el Colectivero. ¿Qué avizoraron Delfino y Dechat para marcharse del club antes de finalizar un torneo? La respuesta sólo la tienen los involucrados, pero desde afuera se observa como un error de cálculos o de análisis con respecto a
lo que necesita el equipo para sostener, en la segunda parte, todo lo bueno que se hizo antes, que no se puede determinar claramente si es responsabilidad de la dirigencia, sus allegados o el cuerpo técnico. Sin embargo, un cambio a tiempo puede significar una oxigenación de la situación, aunque puede tornarse complicada si el grupo no está unido. También puede darle un poco más de aire a un equipo que demostró que puede cumplir el objetivo de permanecer en la categoría y seguir peleando arriba. Renunció Delfino y no es joda.¿Vendrá Ruggeri?




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