BRASILIA, Brasil (AFP-NA). Violentos choques entre las fuerzas del orden y unos 16.000 campesinos sin tierra dejaron treinta policías y doce trabajadores rurales heridos en la capital, una de las sedes del Mundial de fútbol que comienza en junio.De los treinta policías, un total de ocho fueron heridos de gravedad al ser golpeados con piedras, palos y barras de hierro. La prensa brasileña precisó que los ocho necesitaron atención médica.Un total de doce campesinos también resultaron heridos por la policía, que disparó balas de goma y gases lacrimógenos, señaló por su lado el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil (MST).La policía comenzó a reprimir a los manifestantes, que protestaban contra el Gobierno por la “paralización de la reforma agraria”, cuando algunos derrumbaron vallas de la plaza situada frente al palacio presidencial.“Queríamos hacer un acto delante de la Presidencia. Montamos unas barracas como las de nuestros campamentos, pero cuando la policía nos vio sacando los materiales del autobús se lanzó sobre nosotros con los gases, con todo”, dijo una representante del MST que no se identificó.La presidenta Dilma Rousseff no se encontraba en el palacio presidencial en el momento de la protesta.Al otro extremo de la plaza, la Corte Suprema suspendió la sesión ante el gran número de manifestantes. “No ha habido intento de invasión del edificio de la corte, pero ante el tamaño de la manifestación la seguridad aconsejó suspender la sesión”, confirmó una portavoz de la institución a la AFP.“Dilma ruralista (favorable al agronegocio)” y “Brasil golpea a su propio pueblo” gritaban los miles de Sin Tierra tras el enfrentamiento, cuando decidieron dispersarse y abandonar la plaza.Los campesinos del MST, que conmemora 30 años de la creación de la combativa organización, reclaman al Gobierno acelerar la reforma agraria que aseguran está casi paralizada.“La reforma fue parando, está lenta, la cuestión son los poderes: es el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, pero también es la Justicia y la bancada ruralista (un gran número de diputados favorables al agronegocio) en el Congreso”, denunció uno de los manifestantes, que se identificó sólo como Ramos y lleva 17 años en el MST.“Queremos la tierra dividida para quien produce alimentos sanos, y no concentrada en los que sólo especulan para ganar dinero”, coreaban un mar de hombres, mujeres y niños enfundados en banderas y camisetas rojas del Movimiento.El MST asegura que cerca de 100.000 familias del movimiento esperan la concesión de tierras, y mientras tanto habitan precarias barracas de lona negra en las márgenes de las carreteras en todo el país. El último Congreso de los Sin Tierra había tenido lugar en 2007 en Brasilia.Durante la Copa Confederaciones en junio, los manifestantes lograron invadir el techo del Congreso e intentaron en varias ocasiones llegar al palacio presidencial, por lo que se ha redoblado la vigilancia policial en la capital.El MST fue creado en 1984, todavía en la dictadura, para buscar tierras para los desposeídos en este país de gigantes latifundios y donde persiste una enorme brecha entre ricos y pobres.Treinta años después, el MST plantea un nuevo modelo de reforma agraria que permita sobrevivir a los agricultores en el actual contexto de un inmenso y lucrativo agronegocio exportador.




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