POSADAS. En un indisimulado acto de presión para lograr su cometido y que los tres municipios del Sistema Integrado se rindan ante sus apetencias, el cerebro del Grupo Z, Marcelo Zbikoski, hizo ayer un raid mediático para explicar lo inexplicable: por qué le aplicó un boletazo aún mayor a los vecinos de Candelaria. Insensible e intimidante, hasta “explicó” a los misioneros qué significó la decisión de Maurice Closs de ceder a las comunas la decisión de fijar las tarifas. O sea, hizo de vocero del gobernador por un rato.Dijo que para Candelaria estaba “pautado un aumento que colocaría el pasaje en 6,15 pesos, en un primer tramo y 6,50 para el segundo, pero como el intendente, que es la autoridad encargada de otorgar el aumento, no lo hizo, tuvimos que calcular el costo de otra manera. Las empresas no son dueñas de la inflación ni las responsables de mayores costos. Garupá y Posadas ratificaron lo analizado y actuado en la Comisión Coordinadora del Sistema Integrado”. “Hay un vacío jurídico que ha impulsado que esto llegue a 9 pesos. Lo que hicimos fue calcular el costo según la reglamentación vigente para los servicios inter-jurisdiccionales”, justificó. En síntesis, el monopolio borró a Candelaria del Sistema Integrado y le aplicó a los que quieran viajar desde allí tarifas de media distancia.Como si el conglomerado de empresas que maneja estuviera al borde de la quiebra, dijo a Radio República no tener alternativa para absorber costos mayores. “El responsable político de Candelaria tiene que resolver la tarifa, según la orden del gobernador. Si no lo quiere ni puede hacer, yo tengo que atenerme a las normas que están vigentes. No tengo argumento para poder ponerle un valor distinto de manera arbitraria”, detalló y mencionó a la Disposición 268 de la Subsecretaría de Transporte de la Provincia, que autorizó en diciembre del año pasado la suba de tarifas para el transporte de media distancia. Como para mostrarse benévolo, hasta apuntó que las empresas que no son urbanas cobran 11 pesos por pasajero para traerlo del acceso de la antigua capital misionera hasta Posadas.En su réplica al intendente Flores, que había salido a hablar por los medios a primera hora de la mañana, se refirió a la posibilidad de que Candelaria salga del SITM y ensaye un servicio directo hasta Posadas. “Seguramente que hay cosas para mejorar, pero para eso necesitamos enterarnos de las mejoras que el usuario necesita. Este viernes es el último plazo que tenemos para mandar a fabricar diez colectivos: Si hay posibilidad de un servicio directo, ya los mandaremos a fabricar con las características que requiera el usuario. ¿Qué tipo de vehículo quiere? ¿Con qué horarios y frecuencias? Se le pondrá el precio que corresponda según lo requerido. La empresa está a disposición”, afirmó.Con un bajísimo nivel de autocrítica aseguró que según las encuestas que maneja el Grupo Z, el 50% de los usuarios está conforme con el servicio. “Estamos mucho más dispuestos a resolver las cuestiones dialogando rápidamente y permanentemente. Pero eso no significa salir a cumplir caprichos de calidad de servicio sin que se cobre el costo que ese servicio demanda. Si hay problemas no debemos llegar hasta el momento del aumento del costo para reclamarlo”, añadió.Zbikoski criticó “la demagogia” de algunos políticos que “hace que se piense que con movilizaciones se puede frenar la inflación. Los mayores costos están y nosotros no generamos la inflación, la padecemos como la padece el supermercado, la panadería, todos los servicios y los productos”. Lo que no dijo Zbikoski es que las demás empresas de otros rubros que sufren la inflación no están subsidiadas como la de él, que recibe fondos municipales, provinciales y nacionales.Poniéndose en intérprete de Closs consideró que el hecho de que la Provincia pasara a manos de las intendencias la decisión de autorizar el boletazo tiene que ver con la intención del Gobernador de “reforzar la idea del diálogo entre los intendencias y las concesionarias y prestadores del servicio de transporte público para ponerse a disposición de la gente en tarifas y calidad”. Muy linda frase, pero lejana a la realidad.Consideró la implementación de la tarjeta SUBE como una imposición de las autoridades y que su puesta en marcha ha sido, hasta ahora, “exitosa”. Para él, no son inconvenientes las largas colas para la tramitación, las máquinas que no leen las tarjetas, la falta de más punto de recarga y el faltante de plásticos.“El sistema está funcionando luego de que las empresas hicieran la inversión que les correspondía. Puedo decir que la implementación acá fue un éxito, pero el cambio a un nuevo sistema siempre va a generar problemas. Que no haya plásticos es un problema de Aduanas. Se han repartido algo más de cinco mil tarjetas y se va a repartir otro número mucho más alto”, opinó.Para cerrar, le mandó un mensaje al intendente Flores: si firma, “esto se soluciona de inmediato”. Cien por ciento de apriete, al mejor estilo del Grupo Z.Recién al despedirse dijo, tímidamente: “Pido disculpas a los usuarios”. Está clarísimo cuáles son sus prioridades.




Discussion about this post