BUENOS AIRES (Medios digitales). Una mujer que no tenía licencia de conducir y estaba aprendiendo a manejar atropelló y mató a una beba de 6 meses que estaba en su cochecito e hirió a su hermanito, de 5 años, en un humilde barrio del partido bonaerense de San Martín, informaron fuentes judiciales y policiales. Tras embestir a los niños, el auto quedó semivolcado en un zanjón y la mujer se bajó y escapó a pie sin asistir a las víctimas, hasta que fue apresada en Berazategui un día después. Al declarar ante el fiscal, que dispuso que continúe detenida, la mujer admitió que no tenía registro de conducir -el que iba a tramitar el 30 de este mes, dijo-, aunque no reveló que no supiese manejar, sino que el accidente obedeció a una mala maniobra que hizo al acelerar sobre un montículo de tierra y patinar, relataron voceros judiciales. El hecho, que trascendió ayer, ocurrió el sábado pasado alrededor de las 19, cuando la ahora detenida, identificada como Rufina Leiva, de 45 años, paraguaya, se encontraba a bordo de su auto Fiat Uno modelo nuevo estacionado en el cruce de Solís y Los Pinares, de Loma Hermosa, partido de San Martín. La mujer había llegado hasta allí -un humilde barrio de calles de tierra- a bordo del vehículo acompañada por una amiga y, según los habitantes del lugar, desde hacía algunas cuadras iba zigzagueando y el auto se le paraba, como si no supiese manejar. La conductora y su amiga se detuvieron frente a un templo del culto evangelista que hay a mitad de cuadra, ingresaron y luego salieron nuevamente para abordar el Fiat. Frente a ese templo, se hallaban en la vereda una mujer con sus dos nietos, una beba de 6 meses, identificada como Jazmín Minelli, que estaba en un cochecito, y su hermanito, de 5 años. Según dijeron los voceros, Leiva arrancó el auto y aceleró, momento en que realizó una brusca maniobra, cruzó la calle y se subió a la vereda del lado contrario a la que estaba estacionado el rodado. Allí embistió al mayor de los niños y luego arrastró el cochecito con la trompa del auto hasta dejarlo aprisionado contra una columna de hormigón, contra la cual el Fiat impactó y quedó semivolcado. Según contaron testigos a la policía y al fiscal, una vez que advirtió lo sucedido, la mujer y su acompañante bajaron del auto y, sin mediar palabra, comenzaron a correr para escapar del lugar sin prestar auxilio a las víctimas. "Incluso gritaban y pedían ropa para poder escaparse y no ser reconocidas", contó a la prensa la abuela de la bebé.




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