BUENOS AIRES (NA). Juan Román Riquelme sufrió ayer un alto en la etapa final de su puesta a punto física por el mal clima en Buenos Aires, por lo que deberá acelerar en los próximos días su preparación y llegar en óptimas condiciones al debut en el torneo Final frente a Newell’s en Rosario.La gran cantidad de lluvia caída este martes sobre la Capital Federal y el Gran Buenos Aires obligó a que el entrenamiento de Boca se hiciera bajo techo en el microestadio Quinquela Martín.Por eso, Riquelme bajó la intensidad aprovechó para hacer trabajos livianos en el gimnasio y sesiones de kinesiología, luego de que el lunes se había exigido con trabajos de velocidad, de resistencia y de conducción de pelota.De hecho, hay quienes arriesgan la chance de que Román esté presente en el último superclásico de pretemporada, en Mendoza, el próximo sábado 1 de febrero.El negro horizonte de la mañana motivó que el entrenador Carlos Bianchi modificara el lugar de entrenamiento del plantel futbolístico de Boca.Ante el panorama realmente amenazante que presentaba el cielo, y un frente de lluvia que avanzó raudamente en dirección oste-este descargando una fuerte precipitación, “El Virrey” llevó a sus dirigidos al microestadio Quinquela Martín.Pablo Ledesma, recuperado del estado gripal con fiebre, pudo reintegrarse al grupo, aunque se movió con menos intensidad que la mayoría.Quienes no estuvieron junto al plantel fueron Agustín Orión, con distensión del pectíneo derecho, y el delantero Claudio Riaño, con distensión del bíceps femoral derecho.




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