MÉXICO (Diarios digitales). El mundo de la cultura se vistió el martes por la noche de luto por la muerte del poeta Juan Gelman, quien falleció a los 83 años en la capital mexicana, donde residía desde hace más de dos décadas. El secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, consideró que Juan Gelman formó parte de “la mejor tradición de la literatura argentina. Su propia vida es un poema comprometido”, agregó Coscia, para quien la obra del poeta “demuestra una relación profunda entre capacidad creativa, poesía, literatura y compromiso”. “Pasan tantas cosas por delante de la ventana de mi vida… trabajos, redacciones, risas… porque Juan, hasta que pasó lo que pasó (su hijo y nuera desaparecidos) era un tipo con el mejor humor”, recuerda el poeta Horacio Salas en declaraciones a la agencia Télam. “Gelman fue un grandísimo poeta, sin necesidad de decir que fue el más importante de las Generación del 60” argentina, continuó Salas, convencido de que “cambió el castellano escrito, se atrevió a lo que nadie, tomó todos los riesgos, fue casi una inventor de la poética del riesgo, tomar a San Juan de la Cruz junto a Homero Manzi… eso es tirarse en la pileta vacía”. Para Daniel Freidemberg, uno de sus discípulos, su figura es decisiva en la poesía argentina, especialmente tras la publicación de “Violín y otras cuestiones” (1956), que “ayudó a encontrar su propia lengua, una poética específicamente argentina”. “El único premio que le faltaba era el Nobel y nunca se anquilosó, ni acomodó, cuanto más lo premiaban más áspera y desafiante se volvía su poesía, cada vez buscaba más lejos y más hondo”, concluyó. Juan Gelman fue “un maestro de la vida” y “nos quedará como un legado esta gran obra y este gran ejemplo de vida”, subrayó el escritor Jorge Boccanera. “Gelman fue además un militante político que supo siempre pelear por ensanchar el espacio de la libertad”, agregó Boccanera, que acompañó al poeta en su última visita a Buenos Aires, el pasado agosto, durante la presentación de su libro “Hoy”. “Ahí se va Juan, a alguna reunión con Rodolfo (Walsh) y otros tantos compañeros. Allá se va Juan, a contarles a los 30 mil (desaparecidos durante la dictadura) que pudo encontrar a su nieta Macarena”, señaló la agrupación de derechos humanos H.I.J.O.S. “Se va Juan, a ese tiempo de los pasos eternos, a contarles a nuestros padres y madres que todos ellos siguen vivos en nuestras luchas”, añadió la organización en un comunicado. En “Hoy”, que reúne casi 300 textos poéticos en los que el autor reflexiona sobre la realidad argentina, Gelman incluyó sus impresiones tras conocer la condena a los represores del centro de detención clandestino donde estuvo secuestrado su hijo, Marcelo Ariel, asesinado por el aparato de la dictadura militar argentina (1976-1983). Una vida marcada por el exilioGelman, que nació en Buenos Aires el 3 de mayo de 1930, vivió como exiliado en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México, alternando su actividad política contra la dictadura militar con trabajos para la Unesco. En su extensa carrera fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía, el premio Cervantes, el premio Pablo Neruda y el premio Reina Sofía de Poesía.Durante su ausencia en Argentina llegó a estar condenado a muerte por la dictadura de su país y sufrió de cerca el drama de los “desaparecidos” cuando su hijo y su nuera pasaron a formar parte de esta dolorosa lista, tal y como recogen los diario argentinos en el día de su fallecimiento.Gelman localizó a su nieta Macarena en el año 2000 y en 2011 la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado uruguayo por la desaparición de la nuera del poeta y por la supresión de identidad de su hija.Así, la lucha por la recuperación de la memoria fue una constante en la vida de Gelman.



Discussion about this post