POSADAS. Se cumplen hoy cuatro años de una nefasta fecha y que quedará marcada para siempre en la memoria de los misioneros. La “Tragedia de Paraná”, ocurrida en enero de 2010 frente a las costas de Posadas, dejó ocho víctimas y destrozó para siempre a numerosas familias. La causa tiene dos imputados y a finales de diciembre pasado fue elevada a juicio oral y público por el Juzgado Federal local. Dicho debate está previsto concretarse durante los primeros meses de este año. Deberán sentarse en el banquillo de los acusados y responder por el delito de “homicidio culposo” el prefecto Jorge Antonio Lezcano, por entonces jefe de Operaciones de la Prefectura Posadas, a cargo de la institución por ausencia de su titular; y Hugo Alberto Alfonso, presidente de la Asociación Mercosur de Aguas Abiertas. En la resolución judicial quedó en claro el accionar punible de ambos, sobre todo a partir de la función y responsabilidad que tenían al frente de las instituciones que encabezaban. “Se ha probado de manera suficiente, acabada y con el grado de certeza requerido en esta instancia procesal, la relación entre la conducta omisiva o imprudente por parte de Alfonso y Lezcano, en cuanto a la infracción al deber de información -teniendo estos los conocimientos necesarios respecto de este tipo de competencias y sobre las medidas de seguridad de la misma, dada su experiencia-, sumado a la falta de control, todo lo cual derivó en la producción del hecho que se investiga”, afirmó el juez instructor Federal de la causa, Ramón Chávez, quien citó en su resolución la opinión de la fiscalía: “El fallecimiento de ocho personas se produjo debido a que los responsables de la organización y seguridad acuática omitieron dar aviso de la existencia de las barcazas, además de no controlar adecuadamente el cumplimiento de las normas de seguridad. Uno de ellos -dice el fiscal-, por Lezcano, sabía de la ubicación de las barcazas y los riesgos que suponía acercarse a ellas en medio de un curso de agua con corriente constante; el otro -por Alfonso-, ni siquiera se percató de la presencia de dichas barcazas; y con impericia y negligencia, largó la competencia a nado, donde los participantes se lanzaron al río sin conocer los obstáculos a los que se expondrían”.“Que no tengan motivos para pedir la caducidad de la causa”Rodrigo Bacigalupi, ex presidente del Colegio de Abogados de Misiones, primo de Mauro Bacigalupi, una de las ocho víctimas fatales de la Tragedia del Paraná, y representante de una parte de la querella en la causa, manifestó recientemente a PRIMERA EDICIÓN y tras conocerse una de las últimas medidas en la causa que “la elevación a juicio constituye la culminación de la etapa de instrucción, pero lo que buscamos todos es la sentencia para dar por terminada con esta triste etapa de nuestras vidas. Anhelamos la sentencia para el año que viene porque en el 2015 se cumplen cinco años de la tragedia y no queremos que la defensa tenga motivos para pedir la caducidad de la causa por extinción de los plazos”.Y agregó: “Creemos que hay pruebas claras y contundentes que demuestran la responsabilidad de los imputados en el hecho. Es tan así que no descartamos que pidan la suspensión del juicio a prueba”, consignó Bacigalupi dejando entrever la posibilidad de que la defensa y la fiscalía de Cámara puedan llegar a un acuerdo para la celebración de un juicio abreviado y evitar el escarnio público. En el hecho (ver recuadro) perdieron la vida los deportistas Luis Saide (56), Víctor Sessa (36), Fernando Solé Masés (12), Sebastián Ruzecki (19), Nicolás Levequi (14), Eugenio Seró (59), Mauro Bacigalupi (28) y Manuel Leiva (57). Cómo fue la tragedia La denominada “Tragedia del Paraná” se desató entre las 10.20 y las 10.30 del sábado 16 de enero de 2010, cuando un grupo de competidores que protagonizaba la 80ª edición del cruce a nado fueron arrastrados por la corriente hacia una suerte de “embudo” que se formó entre dos barcazas sojeras ancladas en medio del río.Los 150 participantes (entre nadadores y acompañantes) debían unir el puerto de Pacú Cuá (Encarnación) con las costas del Instituto del Seguro (Posadas), pero ocho no lo lograron y se perdieron en las aguas del Paraná.Enseguida, familiares y amigos iniciaron una angustiante búsqueda que se extendió durante veinte días y en la que participaron efectivos de varias fuerzas, pero principalmente los propios seres queridos de los desaparecidos.Con el correr de las horas, finalmente aparecieron los cuerpos sin vida de Luis Saide (56), Víctor Sessa (36), Fernando Solé Masés (12), Sebastián Ruzecki (19), Nicolás Levequi (14), Eugenio Seró (59), Mauro Bacigalupi (28) y Manuel Leiva (57).Después de varias idas y vueltas entre la Justicia Provincial y Federal, la Corte Suprema resolvió que el caso quedara en manos de ésta última. Así fue como el expediente recayó en el Juzgado Federal de Posadas, que el martes 21 de agosto de 2012 se expidió al respecto y procesó al prefecturiano Jorge Lezcano (42), en ese momento a cargo del Puerto de Posadas, y el organizador de aquella prueba trágica, Hugo Alfonso (34), responsable de la Asociación Civil Mercosur de Aguas Abiertas, por el delito de homicidio culposo. Entre los fundamentos, el juez Federal Ramón Chávez consideró que la tragedia pudo haberse evitado y que nadie evaluó correctamente el riesgo que concitaban en la escena las barcazas sojeras. Los dos imputados apelaron el procesamiento y fue entonces que los familiares marcharon todos los miércoles durante un mes para que la Cámara de Apelaciones resuelva la situación. Finalmente, dicho órgano confirmó el procesamiento.



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