POSADAS. Encolerizados por la prohibición de escuchar música a todo volumen o lanzar bombas de estruendos al aire en horas de la madrugada, un grupo de jóvenes, de entre 15 y 18 años, arremetió ayer con furia contra el edificio y una patrulla de la comisaría seccional Décima, en el populoso conglomerado habitacional A3-2 de la capital provincial, según consignó Prensa de Jefatura.De acuerdo con el informe oficial, con antelación, los uniformados “solicitaron cordialmente a los jóvenes que se calmaran y estos, con insultos, abandonaron el lugar”, pero no tenían en mente quedarse de brazos cruzados.Eran alrededor de las 3 de ayer cuando una lluvia de piedras y otros objetos contundentes cayó sobre el edificio policial y una patrulla recientemente adquirida, justamente para brindar un mejor servicio de vigilancia en la zona. Los destrozos fueron varios, aunque por fortuna no hubo que lamentar lesionados de ninguna consideración.Tras el ataque vandálico, la comisaría jurisdiccional, con apoyo de otras dependencias de la UR-X, montó un amplio operativo de rastrillaje en busca de los responsables del atentado vandálico.Minutos después fueron demorados tres jóvenes de 15, 17 y 18 años. Los dos primeros fueron puestos a disposición de la Justicia en lo Correccional y de Menores. El otro iba a ser trasladado a estrados del Juzgado de Instrucción 7 de Posadas, actualmente en turno, donde se le inició una causa por “daños al erario público y atentado y resistencia a la autoridad”.Estos jóvenes, y otros que lograron escapar antes de la redada policial, hacían bullicio en horas de la madrugada de ayer y a metros de la Décima, otro indicio de que no les importa qué puedan hacer los uniformados.



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