PUERTO IGUAZÚ. Trabajadores municipales denunciaron públicamente que la recaudación de la “tasa de abasto” no pasa por la caja del municipio. A raíz de ello, después de una tensa sesión del cuerpo deliberativo, se resolvió llamar a interpelación a la secretaria de Hacienda municipal, Claudia Irala.El conflicto de los municipales, que se manifiestan hace 20 días, develó que existen dos cajas municipales: una oficial y otra que se desconoce, ya que la recaudación de abasto no se estaría registrando en la administración. Así lo denunció Flora Larramendi, cajera con más de 30 años de antigüedad en el municipio y parte del gremio. “La recaudación de abasto siempre se registraba en la caja del municipio y desde que asumió esta gestión no se hace más”, aseguró. Se estima que el municipio recauda mensualmente, en concepto de abasto, alrededor de un millón de pesos.En una reñida sesión ordinaria, el Concejo Deliberante aprobó con seis votos afirmativos y una abstención, la interpelación a la secretaria de Hacienda, para el jueves a las 19. Pero se logró, mediante la presión de los municipales, que asistieron en masa a la sede del Concejo. Hubo ediles que habían emitido un despacho de comisión para pedir “una reunión” con el equipo contable y no la interpelación, lo que motivó el descontento de los manifestantes que a gritos, insultos y agresiones verbales presionaban a los legisladores. RepercusionesEl concejal Roberto Arévalo recordó que “siempre se habló del artículo 63 de la Carta Orgánica sin nombrarlo, que habla de interpelación, por eso necesitábamos el quinto voto. Quedamos en que se iba a tratar en una sesión especial de frente al pueblo para poder escuchar y estábamos sorprendidos de que aparecieran cajas paralelas”.Además sostuvo que “hay un reclamo legítimo de una recomposición salarial. Ellos han obrado como corresponde, se reunieron con la gente de Hacienda, pidieron reuniones y asambleas” y agregó “si no sabemos cuánto hay en la caja no podemos definir cuánto se le puede aumentar a los trabajadores y hay que dar explicaciones al pueblo”.En el debate del tratamiento de la resolución original que hablaba de una reunión, el presidente del deliberativo, Luis Sánchez, señaló que “tengo la absoluta tranquilidad. Es cierto que cuando se propone la reunión en la mesa de diálogo junto al Ejecutivo, concejales y ATE, eso fue lo hablado, después se cambió la palabra por interpelación porque lo usaron políticamente”. También reclamó a sus pares que “cuando terminó la reunión, teníamos que quedarnos a trabajar en esta resolución y no quedaba nadie, por eso hay solamente dos firmas”.Sánchez reconoció que desconocen los asuntos contables de la Municipalidad. “Se han enviado pedidos de informes y no se han respondido. Hace ocho meses que el Ejecutivo no manda información. El edil sanchista Humberto Rossini, ante la presión de los trabajadores, exclamó: “Estamos quebrantando la sociedad, maleducados, inadaptados. Esos no son trabajadores los que nos están agraviando, son unos vándalos”.Los oficialistas quisieron interrumpir la sesión antes de votar la moción de Morel de modificar la resolución del llamado a reunión por la palabra interpelación. Finalmente, con muchas interrupciones, que no pasaron más que a agresiones verbales, se votó el cambio que se sancionó por mayoría. Por el momento, los municipales continuarán en asamblea permanente, garantizando los servicios públicos.




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