POSADAS. Se empieza a recorrer el camino a la inversa y la verdad es que, si se hace referencia a Los Hermanos Nuñez, no se puede afirmar, como en el “Volver” de Gardel, que veinte años no es nada. 2012 fue tiempo de celebración de dos décadas al palo con el chamamé. Las festejaron con un recital que dejó calentita la madera que recubre la sala del Teatro Lírico del Centro del Conocimiento. A ese mismo escenario llegarán el viernes 30 y por suerte ya se ha conseguido que un par de autobombas estén atentas en el predio. Porque Los Nuñez, como gustan definir muchos analistas especializados en rock, cuando hacen referencia a la entrega en los recitales, “se prenden fuego en el escenario”.Prometen para esta nueva cita en el Lírico parte del repertorio abordado en 21 años de trayectoria, mucho de los dos discos editados (“Tierra de agua” y “Chamamé”) y tocar material nuevo, que ya está compuesto para el tercer opus. “Vamos a tener invitados: nuestro padre Juan Ramón Moncho Núñez (acordeón verdulera) y Julio Cáceres de Los de Imaguaré, para un concierto de no menos de hora y media. Y obvio, no faltarán algunos clásicos del chamamé”, contó Pico Nuñez a PRIMERA EDICIÓN.Cuán lejos queda el inicioSi uno voltea el rostro y mira hacia atrás, y recorre el espinel, que han tendido desde el pasado estos dos hermanos músicos nacidos en Campo Viera, es posible verlos en varias capitales del mundo. Puede ser en la antesala de actuar en el histórico teatro Solís, de la querida Montevideo; o recorriendo sitios increíbles de Europa, en ese tramo como parte del elenco de músicos que acompañaba a Chango Spasiuk; y si se va más atrás, China y Australia han sellado sus pasaportes. Es que, desde que tuvieron noción el uno del otro, están tocando juntos. Son herederos de una familia y estirpe chamamesera. Desde el vientre de su madre Yolanda ya sabían que iban ser chamameseros. “Nacimos con nuestra abuela Dominga Torres, paraguaya, que oficio de partera. Muchos nacidos en Campo Viera llegaron al mundo con ella. Creo que desde ese tiempo ya respirábamos chamamé”, suele contar Pico Nuñez. Es que Moncho, el padre se hizo reconocido en este género tan popular en Misiones, sobre todo en la Zona Centro que rodea a Oberá.Y hay que reafirmarlo siempre, lo de Los Nuñez no es sólo chamamé. En la esencia de ese generalmente trío o cuarteto, formado por guitarra, bandoneón y percusiones, el bajo de a ratos; su repertorio está compuesto por música instrumental del NEA. Los Nuñez no son solo chamamé, que tal vez es lo que más aman, sino que disfrutan tocando rasguido doble, polca correntina, chotis, bahión -originario del sur de Brasil-, galopas y guaranias.Embajadores de este ritmo litoraleño que se escucha en todo el mundo, han recorrido el país de Este a Oeste y de Norte a Sur, desde la Patagonia al Litoral, desde Cuyo a la capital argentina, la Buenos Aires a la que le instalaron un club desbordado de artistas emergentes del folclore, el rock, el jazz y el tango, con los maravillosos CAL (Club Atlético Litoral), realizados en el club de la banda tanguera La Fernández Fierro, en el corazón del barrio de Abasto.Foz, inmigrantes y docentesDespués de la actuación del viernes 30 de agosto en el Teatro Lírico del Centro del Conocimiento (inicia a las 21, las entradas podrán retirarse desde las 19 en el hall de recepción), a Los Nuñez les espera un septiembre cargadito en su primera quincena. El 6 y el 7 actuarán, respectivamente, en la Feria del Libro de Foz de Iguazú y luego, en el aniversario de Puerto Iguazú. Ambas funciones fueron organizadas por Circuito Iguazú, que lidera Sebastián Pereira. El 8 estarán en la Fiesta Nacional del Inmigrante en Oberá y el 15 de septiembre serán el gran agasajo a los maestros en la provincial Fiesta del Docente, en Campo Grande.Sobre el chamamé, ambos músicos indicaron que “esto es un homenaje a la música que nosotros queremos tanto y también gracias a esta música, nosotros caminamos hace tantos años dentro de lo que es el folklore, a veces se dice folklore y después se dice chamamé, es parte de nuestro folklore nacional y tiene su fuerza dentro del Litoral y en el país también. Ponerle chamamé al disco es un homenaje también”, dijo el Chavo, y destacó a su Campo Viera natal: “De allí somos, de allí venimos y desde allí cultivamos esta música también”.“Nacimos y los primeros sonidos que aprendimos de la familia fue esta música, que nos llamó la atención desde chiquitos y como vamos a renegar de eso, si nos corre por la sangre, es chamamé tocado por misioneros, además la música no tiene fronteras, no hay límites para la música y no podemos ponerle un rótulo que es de acá o de aquello, la música es universal, es de todos”, opinó Juan Nuñez. “Esto es un homenaje a todos esos grandes cultores”, agregó.





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