BUENOS AIRES (NA). Las elecciones primarias generaron preocupación en el bloque oficialista del Senado ante la posibilidad de perder bancas inesperadas, como las de Neuquén, y de que los legisladores cuyo futuro político es incierto empiecen a exhibir disidencias.La primera luz de alerta se encendió con el resultado electoral de Neuquén, donde la lista del gobernador Jorge Sapag (aliado de la Casa Rosada) fue derrotada en la interna del Movimiento Popular Nuequino (MPN) por la nómina antikirchnerista que encabezó el sindicalista Guillermo Pereyra.Fuentes oficialistas reconocieron en diálogo con Noticias Argentinas que esa elección fue un golpe duro, porque si el MPN vuelve a ganar las elecciones de octubre, perderían a un aliado fundamental como es Horacio Lores, también del MPN, más otra banca que sería ocupada por la compañera de Pereyra, Lucila Crexel.A esta situación se le suma que en esa provincia el Frente para la Victoria quedó en tercer lugar detrás de Compromiso por Neuquén, y aunque perdió por apenas 400 votos, esto puso en peligro la reelección de Marcelo Fuentes, la espada más afilada del Gobierno en el Consejo de la Magistratura.El oficialismo deberá evaluar además cómo repercutirá el resultado de las primarias neuquinas en Lores, cuya salida del Senado es inminente y, pese a su alianza firme con el kirchnerismo, ya mostró un límite cuando anunció su rechazo al pliego del jefe del Ejército, César Milani.Las elecciones en Tierra del Fuego también cobraron importancia para el oficialismo, que hasta el momento cuenta con los tres senadores de esa provincia y ve la posibilidad de que esa condición varíe en el corto plazo.Ocurre que el oficialismo podría retener las dos bancas que actualmente tienen los aliados de Nuevo Encuentro pero perdería la de Mario Colazo, que salió tercero en las primarias, y en su lugar podría entrar Jorge Garramuño, del Movimiento Popular Fueguino. Garramuño aparece como una incógnita para el Senado debido a su postura ambivalente respecto del oficialismo: votó en contra de la reforma del Consejo de la Magistratura, pero también, en abril último, dijo haber votado a favor del memorándum de entendimiento con Irán a cambio de que “a la provincia se le gire un anticipo de coparticipación”.La Ciudad de Buenos Aires es otra preocupación, debido a que el senador oficialista Daniel Filmus terminó en segundo lugar detrás del PRO, pero la sumatoria de los votos de todas las listas del frente UNEN lo relegaron al tercer puesto.Santiago del Estero representa un riesgo para el kichnerismo hasta diciembre, cuando vence el mandato de la senadora por esa provincia Ana Corradi, quien integra el bloque del Frente para la Victoria pero proviene del Movimiento Santiago Viable.Ese partido es liderado por el intendente de La Banda, Héctor “Chabay” Ruiz, quien días atrás se quejó de haber sido perjudicado por la jugada del gobernador Gerardo Zamora al habilitar una lista colectora (el Frente Popular) que lo relegó al tercer puesto en las primarias.De esta manera, pese a que el Frente Cívico -de Zamora- y el Frente Popular se alzaron en las primarias con una victoria para el kirchnerismo, habrá que ver si el descontento de Ruiz por ese resultado influye en Corradi. Scioli evitó criticar a los que se fugan al “massismo”El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, insistió ayer en que los candidatos a cargos ejecutivos y legislativos deben someterse a elecciones internas y afirmó que los dirigentes que se alejaron de su espacio para irse al de Sergio Massa siguen siendo sus “compañeros”.Scioli afirmó que “hasta que no se cambie la ley”, tanto en las elecciones de “2015, 2017 o las que sea, todas las candidaturas deberían definirse por internas” porque “por algo hay una ley de primarias abiertas y simultáneas”.En declaraciones a radio Mitre, Scioli indicó que si bien el Frente para la Victoria y otros partidos no definieron a sus candidatos a través de una interna, “está abierta la posibilidad de que quien quiera disputarla pueda hacerlo” y consideró que “se darán a medida que la democracia vaya madurando”.Consultado sobre la decisión de los senadores provinciales Baldomero Álvarez de Olivera y Osvaldo Goicoechea, quienes abandonaron su espacio y se pasaron al Frente Renovador que lidera Sergio Massa, Scioli respondió que “cada cual tiene su punto de vista y su libertad”.“Yo soy profundamente democrático. Ellos son mis compañeros y no voy a hacer ninguna referencia a ellos, yo defiendo lo que considero lo mejor para la provincia y para el país”, señaló el gobernador.Por otro lado, Scioli negó que la economía esté “estancada” porque si fuera así “no habría crecimiento de la recaudación fiscal” y agregó: “Siempre se puede estar mejor, pero seamos justos, el país ha progresado en los últimos años”.“Tenemos que cuidar la estabilidad económica y social y el crecimiento del país. Vengan a ver las fábricas a ver si el país está estancado”, desafió el mandatario.En esta línea, cuestionó a los que “piensan que cuanto peor, mejor” y remarcó que él piensa que “cuanto mejor le vaya a un gobierno, sea cual sea, mejor para la gente”.Scioli sostuvo que “en ninguna provincia ni en ningún país, ni en ninguna empresa está todo bien o está todo mal, pero en la Argentina la situación está mucho mejor que años atrás mirando cómo fue creciendo el país”.En este sentido reiteró que el oficialismo irá “corrigiendo lo que hay que corregir” y afirmó que él trabaja “en eso todos los días”. El PRO sondea candidatosEn el PRO ya comenzaron a trabajar en la confección de la lista de legisladores porteños y se mantienen altas las posibilidades de que la encabece un ministro del Gobierno, con el fin de subir el piso de votos que alcanzó la lista de senadores en las primarias.En la primarias, las cuatro listas de diputados y senadores que presentó el frente UNEN sumaron más votos que el PRO, lo que dejó al macrismo en estado de alerta de cara a los comicios de octubre y, si bien no creen que esa fuerza repita el resultado del 11 de agosto, no quieren dejar nada librado al azar.En este contexto, el armado de la lista de legisladores se convirtió en uno de los temas centrales para el PRO, que espera que esa nómina traccione más votos para la lista de senadores y diputados que enca
bezan Gabriela Michetti y Sergio Bergman, respectivamente.En los últimos días trascendió que el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, podría encabezar la lista, aunque también sonó el nombre del ministro de Educación, Esteban Bullrich.Fuentes del Ejecutivo porteño coincidieron en que hay grandes posibilidades de que un ministro sea el elegido por el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, para ser primer candidato a legislador. Sin embargo, la idea sería evitar que sea Rodríguez Larreta porque eso significaría resignar a un hombre fundamental para la gestión, lo que finalmente podría ser leído como una señal de debilidad electoral, según las fuentes consultadas.El nombre del jefe de Gabinete surgió luego de que trascendiera que UNEN podría llevar al tope de su lista de legisladores a Alfonso Prat Gay, que perdió la interna de precandidatos a senadores, en lugar del titular de La Alameda, Gustavo Vera, como estaba previsto.Si bien en UNEN ratificaron a NA que Vera será su candidato para la Legislatura, algunos armadores del PRO se mantienen atentos porque consideran que si se confirma la versión sobre Prat Gay, Rodríguez Larreta sería el indicado para enfentarlo. Cobos le apuntó a CristinaEl candidato a diputado de la UCR en Mendoza Julio Cobos criticó ayer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al señalar que se sentó a dialogar “con las corporaciones que tanto critica y en forma parcializada”.Cobos se refirió así a la reunión que la Presidenta encabezó el último miércoles en la ciudad santacruceña de Río Gallegos con representantes de la industria, el sector empresarial y el sindicalismo.En declaraciones a radio El Mundo, el exvicepresidente cuestionó que la jefa de Estado haya realizado esta reunión tras “desacreditar a la dirigencia política y subestimar a la ciudadanía diciéndole, en forma indirecta, que no tenía capacidad de elegir titulares”.Además, subrayó que ese diálogo se llevó a cabo “en forma parcializada, habida cuenta de que vastos sectores de la producción no estaban en ese encuentro, como por ejemplo el campo, y algún otro sector de la actividad industrial que no está conforme con el Gobierno y que no ha sido convocado”.Por otra parte, Cobos evaluó que “este modelo está sostenido fuertemente en la presión tributaria que hay con el Impuesto a las Ganancias, que duplica a los recursos aduaneros, y con la inflación”.Insistió en que se modifique el mínimo no imponible de Ganancias pero advirtió que “no hay que cambiar un impuesto por otro”.“Lo que hay que generar en el país es riqueza y no espantar al inversor, porque si no estaremos cambiando un impuesto por otro, quizás con mayor o menor justicia, como puede ser un impuesto a las mineras, al sector financiero o al mercado de valores, pero estaremos cambiando una cosa por otra”, agregó.





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