POSADAS. El rechazo a la construcción del complejo hidroeléctrico Garabí-Panambí, sobre el río Uruguay, está en su etapa de estudios de viabilidad, previa a la formalización del proyecto y licitación posterior. En Alecrín (Brasil), el consorcio Energético Río Uruguay fue obligado por la protesta de vecinos afectados por las represas a paralizar los trabajos durante el pasado jueves.La resistencia de las familias que habitan la zona generó el compromiso del empresariado de retirar en la jornada de hoy las maquinarias que realizaban los trabajos. Aunque el interés de las familias -que acampan en signo de protesta en el lugar- sea que la Nación “garantice la total paralización del proyecto”. Alrededor de 200 familias salieron en una caravana de vehículos por las calles de la localidad, festejando el logro de la firma del acuerdo. El Consorcio Energético del Río Uruguay es formado por las empresas brasileñas Intertechne Consultores SA y Engevix Ingeniería SA y por las empresas argentinas Consular Consultores Argentinos Asociados SA, Grupo Consultor Mesopotámico SRL., IATAS La Ingeniería y Asistencia Técnica Argentina Sociedad Anónima de Servicios Profesionales, y Latinconsult SA. Invasión de propiedadesLa paralización de las obras de estudio, es uno de los puntos del compromiso logrado por los vecinos de parte del consorcio empresario, que además fue denunciado de invadir las propiedades de las familias “para instalar maquinarias y personal involucrados en los estudios de prefactibilidad de la mega obra”, al afirmar que fue sin la autorización ni el consentimiento de los habitantes del lugar que además, denunciaron que se talaron árboles para el inicio de los trabajos y pidieron se investigue la comisión de delito ambiental.Otro compromiso fue la realización de una reunión el 12 de septiembre en la ciudad de Alecrín, con el fin de brindar información sobre el proyecto y escuchar la opinión de la población amenazada por las represas. Para uno de los coordinadores del Movimiento de Afectados por Represas en la región, este fue el primer logro de la organización y la lucha de las familias. “Este logro servirá de estímulo para que juguemos y las nuevas luchas por las empresas a entender que las familias afectadas merecen respeto y no pueden limitarse a invadir las propiedades. Como decimos aquí en la región, estas tierras tienen un propietario”, dijo.Vecinos acampan en alertaAún después de las conquistas, se llegó a la decisión en asamblea de mantener las movilizaciones. En ese sentido, un grupo de familias quedaron acampando en la región de las obras, entre Lajeado Taraíra y Guabiroba, a lo largo del río Uruguay, “hasta que el Gobierno garantice la paralización total de la obra”, aseguraron voceros del Movimiento.La asamblea contó con la presencia del MAB; MST; colonia de pescadores; sindicatos; federaciones; de la Iglesia Evangélica de Confissão Luterana de Brasil; además del vicealcalde de Porto Mauá Jacir Taffarel; del coordinador de la pastoral social de la Diócesis Milton Gerhardt; y de asesores de los diputados Jefferson Fernandes y Elvino Bohn Gass.





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