POSADAS. La Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (Facaf) comenzó ayer una modalidad de presión contra la industria farmacéutica en rechazo a las bonificaciones que se aplica sobre los medicamentos. Según precisó el secretario de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Misiones, Alberto Ruiz, la medida está dirigida a los laboratorios que producen insulina y tiras reactivas y que por la venta de estos productos descuentan un 20% del precio de lista a las farmacias. Aclaró que la medida no afectará a los pacientes “atenderemos las recetas médicas que pidan insulina o tiras reactivas respetando la voluntad del médico y la marca que decide prescribir a cada paciente. Pero sí impulsaremos la sustitución de los otros medicamentos de esos laboratorios que aplican el 20% de bonificación. Por ejemplo, en función de los distintos laboratorios, hay Ibuprofeno de 10 a 50 pesos, pues nosotros tenemos que dar todas las opciones al paciente para que elija”, detalló. Las más chicas, en crisis La Federación Argentina de Cámaras de Farmacias tiene los convenios con la seguridad social (obras sociales) y, según indicó Ruiz, “estamos teniendo muchas dificultades a la hora de la cobranza y esta situación incide mucho con la actual escasa rentabilidad que tienen las farmacias”. En este sentido, remarcó que “las farmacias chicas y medianas están en crisis y queremos dar a conocer esta situación a la población. En un primer momento, pensamos en cortar la atención a la seguridad social, es decir no atender recetas de pre-pagas y obras sociales. Pero desistimos, al menos por ahora, debido el impacto que tendría esta medida. Sí hemos decidido aconsejar a los pacientes el reemplazo de los medicamentos… la Ley de Genéricos nos permite y obliga a los farmacéuticos a dar todas las opciones disponibles en el mercado de la droga genérica a fin de que el paciente elija el medicamento del laboratorio que considera más adecuado. Esta sustitución la aplicaremos con mayor ahínco con los laboratorios productores de insulina que se niegan a bajar la bonificación que nosotros pretendemos para seguir atendiendo”, advirtió. Para Ruiz, la crisis del sector farmacéutico es ajena a las grandes cadenas. “A los propietarios de farmacias chicas y medianas no nos cierran los números. Pero hay que tener en cuenta que las cadenas se instalan en las ciudades más grandes y en el microcentro, no en los pueblos ni en los barrios más alejados de la ciudad”, señaló al tiempo que destacó que “no estamos en contra de las cadenas porque son empresas que dan trabajo, pero como Cámara de Propietarios de Farmacias debemos defender a todas las farmacias”. El eje del conflicto El sector farmacéutico presiona a la industria para que recorte su rentabilidad con la seguridad social. “Cuando las farmacias reciben una receta, por ejemplo de un afiliado al Pami, de un medicamento para un tratamiento crónico ese paciente tiene cobertura 100%, por lo que se lleva el medicamento sin pagar nada. En esos casos, nosotros mandamos la recetas al cobro y cuando recibimos el pago, la industria farmacéutica nos debita un monto que ronda -en el caso de la insulina- el 20%. O sea que de entrada, si vendemos una insulina que vale 1.000 pesos nosotros recibimos 800. Eso afecta muchísimo nuestra rentabilidad porque estamos con costos laborales muy elevados y costos de servicios desproporcionados”, detalló Ruiz. Desde 2001 y 2002, se aplica esta modalidad de “bonificación”. En el Pami, para Misiones, ronda el 13% de bonificación. Pero en insulina y tiras reactivas asciende al 20%. Ruiz recordó que hace bastante tiempo piden a la industria farmacéutica que reduzcan estas bonificaciones. El lunes 26 de agosto, a las 16, la Federación tiene prevista una entrevista con Guillermo Moreno.




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