POSADAS. La violación de un chico de quince años en “La Guarida”, como denominan a un sector de la parte baja del anfiteatro Manuel Antonio Ramírez, reveló que es zona de nadie, donde la Policía brilla por su ausencia, sobre todo en horas de la noche.Pero no solo eso. También que en Posadas existe un submundo, invisible para el común de los mortales, en el que reina no la miseria sino la escoria humana.Un submundo en el que los niños de la calle, o como prefieren decir los “especialistas”, en situación de calle, están expuestos al horror de los abusos, del delito y al flagelo de las adicciones. Todo ante la inercia de una Policía que poco se interesa por custodiar las calles, para imponer un poco de presencia en un mundo cada vez más inseguro y violento.Trascendió que la violación sucedió hace aproximadamente diez días. En la misma habrían participado entre dos y tres hombres, cuyas edades oscilan entre los 21 y 35 años.No obstante, fuentes judiciales indicaron que en la denuncia ante la fiscalía de Instrucción 1 los acusados son dos.Los investigadores tratan de establecer si la violación habría sido parte de una venganza porque los autores acusaron al menor de delatarlos ante la Policía por un robo ocurrido tiempo antes.La denuncia fue radicada el jueves pasado. Con el devenir de las horas se habría establecido que se trató de un episodio dantesco y que los abusadores actuaron con una malicia pocas veces vista.Tres habrían sido los autores materiales y otros tantos simples espectadores, como si disfrutaran de un episodio escalofriante por lo macabro y despiadado. Entre esos testigos incluso habría menores de edad, todos bajo el desamparo de un submundo en el que no deberían estar ni por asomo.Ambos chicos prestaron declaración testimonial en Cámara Gesell recién el martes, cinco días después de la denuncia, aunque no hubo explicación oficial respecto de una demora que, a la luz de los hechos, resulta indefendible.Sólo la celeridad que impusieron al caso la fiscal Amalia Benedicta Spinatto y el mismísimo juez Marcelo Cardozo permitieron avanzar en la causa.Ni los miembros del Poder Judicial pudieron evitar las lágrimas al escuchar los testimonios que posicionaron a dos niños en un mundo de bestias dispuestas a hacer con ellos cualquier tipo de atrocidad.El último reporte del caso consignó que, al menos hasta anoche, no había detenidos en averiguación del hecho.Y eso que los supuestos autores están identificados. En un caso tienen alias y apellido. En los otros, solamente apodos. Pero no ha de ser muy complicado. Solían deambular por el Parque Paraguayo, cuidando y lavando autos.





Discussion about this post