SAN VICENTE. Efectivos de la Unidad Regional VIII de esta localidad confiaban en haber desbaratar un millonario robo, luego de detener a los tres presuntos autores de un atraco en el que los sospechosos literalmente se llevaron una caja fuerte de 400 kilogramos con cerca de un millón de pesos, entre efectivo, cheques y títulos de propiedad.El hecho fue descubierto ayer por la mañana por el gerente del supermercado mayorista “Gonzalito”, emplazado a la altura del kilómetro 1.258 de la ruta nacional 14, unos dos kilómetros al sur del acceso a San Vicente.Por la tarde, alrededor de las 17 y después de una extensa investigación, los policías lograron apresar a los tres jóvenes que habrían perpetrado el hecho -de entre 19 y 20 años-, uno de los cuales resultó ser ex empleado del comercio.Sorpresa desagradableAlrededor de las 9 de ayer, el gerente de “Gonzalito” descubrió que desconocidos habían forzado el candado de la puerta de atrás del mayorista para ingresar a las oficinas del lugar y llevarse una caja fuerte de aproximadamente 1.50 metro de altura y de 400 kilogramos de peso, nada más y nada menos.Dentro del cofre, los responsables del supermercado guardaban alrededor de 300 mil pesos en efectivo, otros 300 mil en cheques, 20 mil reales y numerosos títulos de propiedades inmuebles y vehículos. En total, quizás más de un millón de pesos en valores.Al recorrer la escena, el gerente descubrió que los malvivientes también se habían llevado las llaves de tres camiones propiedad del supermercado e incluso la flamante camioneta Fiat Strada blanca, adquirida recientemente, pero no sólo eso: además, había desaparecido la CPU en la que quedan registradas las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.Ese último elemento siniestrado determinó el trabajo de los detectives, que enseguida comenzaron a investigar a ex empleados del lugar.Así fue como cerca de las 17 de ayer llegaron hasta la vivienda de un joven, cerca del barrio 25 de Mayo -sobre ruta provincial 13- y dieron con lo que esperaban: el muchacho estaba acompañado de otros dos masculinos -en principio se habló que los cómplices tendrían antecedentes delictivos- con los que estaba a punto de “viajar” con destino a Oberá. En poder de los sospechosos encontraron cerca de 4 mil pesos en efectivo.De inmediato, los policías detuvieron al trío y fueron hasta la casa de otro de los apresados, en el barrio Unidos. Allí, como esperaban, finalmente encontraron la caja fuerte. Había sido violentada con una amoladora para extraer parte del botín.Al cierre de esta edición, los uniformados realizaban una serie de allanamientos en esas dos viviendas y en otros lugares con el fin de recuperar el jugoso botín y hallar otros elementos que pudieran aportar evidencia a la causa.En la escena trabajaban efectivos de la comisaría seccional Segunda de San Vicente y de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional VIII.





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