Un joven de 19 años que permanecía prófugo desde diciembre de 2025 se entregó este lunes ante la Policía de Misiones y quedó detenido en el marco de la investigación por la muerte de Anselmo De Olivera, de 21 años, en la localidad de San Pedro.
El procedimiento se concretó alrededor de las 10, cuando el sospechoso se presentó en una dependencia policial acompañado de su abogado particular. Sobre él pesaba una orden judicial de detención, dispuesta a partir de los elementos reunidos durante la investigación, que lo señalaron como el principal implicado en el caso.
La causa está caratulada como abandono de persona agravado por el resultado de muerte. Tras hacerse efectiva la detención, el acusado quedó a disposición de la Justicia interviniente.
El hecho se remonta al 25 de diciembre de 2025, cuando Anselmo De Olivera ingresó al hospital de San Pedro como NN, con lesiones de gravedad. Debido a su estado de salud, fue trasladado al hospital de San Vicente, donde permaneció internado en terapia intensiva.
En ese proceso, el joven permaneció un par de días sin identidad, ya que no tenía consigo ninguna identificación ni sus familiares denunciaron su desaparición. Dos días después del hecho, se presentó su madre ante la Policía y corroboró que se trataba de su hijo, Anselmo.
De Olivera, según fuentes policiales, presentaba un traumatismo encéfalo craneano grave, múltiples escoriaciones y un extenso hematoma frontoparietal izquierdo acompañado de hemorragia subaracnoidea traumática, con desviación de la línea media cerebral.
Posteriormente, ante la complejidad de su cuadro clínico, fue derivado al Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga de Posadas, donde falleció el 29 de diciembre.
A partir de su muerte, los investigadores avanzaron en la reconstrucción de las circunstancias en las que el joven habría sido agredido y posteriormente abandonado.
En una primera etapa de la causa, una mujer también había sido detenida, aunque posteriormente recuperó la libertad.
Mientras tanto, las averiguaciones policiales permitieron reunir elementos que vincularían al joven de 19 años con el hecho. A raíz de esas pruebas, la Justicia ordenó su detención y se iniciaron las tareas para localizarlo.
Después de permanecer varios meses prófugo, el sospechoso se presentó voluntariamente ante la Policía y quedó a disposición del Juzgado de Instrucción N° 1 de San Pedro, a cargo del magistrado Ariel Belda Palomar, que deberá determinar su responsabilidad en el caso.









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