El único detenido por el crimen de Jorge Ramón Silvero (74), cuyo cuerpo fue encontrado el pasado miércoles 30 de septiembre en una vivienda en construcción del barrio Centro de El Alcázar, fue imputado en forma preventiva por el delito de “homicidio simple”. Fue en el marco de la declaración indagatoria ante el juez de Instrucción 1 de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez, y donde el acusado se abstuvo de declarar.
El sospechoso, de 28 años, fue detenido el pasado viernes 2 de octubre en el barrio Florida II de El Alcázar y quedó a disposición de la Justicia. Según el hecho que le fue atribuido formalmente durante la indagatoria, el homicidio habría sido cometido el sábado 26 de septiembre, en un horario que todavía no pudo establecerse con precisión.
De acuerdo con la imputación, el joven se encontraba junto a Silvero dentro de una habitación sin aberturas de una vivienda de mampostería en construcción, ubicada sobre calle San Martín, a unos 50 metros de avenida Güemes de El Alcázar.
La acusación sostiene que, en ese lugar, el sospechoso habría golpeado a Silvero con un elemento contundente cuya naturaleza todavía no fue determinada, provocándole lesiones compatibles con un “traumatismo facial moderado”.
Siempre de acuerdo con el relato incorporado a la imputación, el joven ahora detenido “habría ejercido presión o compresión con sus manos sobre la región cervical de Silvero, provocándole la muerte”. La documentación médico-legal incorporada al expediente estableció como causa del fallecimiento “asfixia mecánica por compresión cervical”. Un detalle no menor es que la víctima tenía múltiples lesiones compatibles con heridas defensivas.
Creen que intentó borrar pistas
La investigación también contempla que, después del hecho, el sospechoso se habría retirado del lugar y, mientras se desplazaba por un sector del camino, se habría desprendido de la remera y el short que llevaba puestos.
Según consta en la imputación, esas prendas presentarían manchas rojizas que, a simple vista, serían compatibles con sangre y posteriormente habrían sido prendidas fuego.
Silvero fue encontrado muerto el miércoles 30 de septiembre, alrededor de las 19, dentro de una vivienda en construcción situada en el barrio Centro de El Alcázar. La Policía llegó al lugar luego de que vecinos advirtieran un olor compatible con la presencia de un cadáver.
En el lugar fueron secuestrados por efectivos de la Policía Científica retazos de madera, prendas de vestir y dos bidones plásticos, elementos que quedaron sujetos a peritajes.
La autopsia determinó la existencia de lesiones en distintas partes del cuerpo y estableció “la asfixia mecánica por compresión cervical como causa de muerte”.
También se investiga la posibilidad de que la víctima haya sufrido un abuso sexual, aunque esta circunstancia no integra la imputación por homicidio formulada contra el acusado y deberá ser determinada mediante las medidas de prueba correspondientes.









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