Un banco de la plaza San Martín de Posadas fue el escenario donde, el 7 de octubre de 1926, comenzó a gestarse una de las mayores epopeyas del deporte misionero. Decididos a armar un equipo competitivo tras haberse alejado de Atlético Posadas por desacuerdos en los recordados “picados” de la época, Miguel Ángel de Sagastizábal, Aníbal “Varón” Dei Castelli, Diego Amores y Víctor Simsolo fundaron el Mitre Football Club.
Pronto se sumaron otros entusiastas para consolidar una dirigencia pionera encabezada por Amores en la presidencia, secundado por Simsolo, De Sagastizábal y Dei Castelli, quienes inmortalizaron en el acta inaugural el nombre de Bartolomé Mitre en honor al prócer nacional. Cien años después de aquel hito, la institución celebra un centenario repleto de logros y transformaciones que moldearon su identidad.
Tras la gestión inicial de Amores, continuaron al frente directivos como Francisco Gonzalo Sánchez, Julio César Sánchez Ratti, Juan María Guenín, Oscar Decotto, Marcos Angeloni y José Negrete. Fue bajo el mandato de Negrete cuando el club concretó la compra del predio de su actual sede social en La Rioja y Jujuy, una adquisición financiada mediante el sorteo de un automóvil Ford modelo 36, fundamental para afianzar el patrimonio propio luego de haber tenido que abandonar en 1933 el terreno concedido en Colón y San Martín. La infraestructura se completó con la inauguración de su mítico estadio en el barrio Rocamora el 9 de julio de 1968, en una tarde de fiesta frente a River Plate.
En lo deportivo, el Gigante de Rocamora fue cuna y casa de leyendas inolvidables, encabezadas por Ernesto Bernardo “Tito” Cucchiaroni en la cancha de fútbol y Manuel Humberto “Tupi” Varela en la plantilla de básquetbol.
El recorrido de conquistas comenzó con los torneos no oficiales de la Asociación Posadeña de Football en 1928, 1930 y 1933, para luego dar paso al primer campeonato oficial de la Liga Posadeña de Fútbol en 1947. A partir de allí, los colores auriazules cosecharon un historial deslumbrante: 26 títulos locales, dos coronaciones provinciales en la FeMiFu (2023 y 2024) y dos certámenes regionales (1972 y 1975) que le abrieron las puertas a los Campeonatos Nacionales de Primera División.
En pleno año del centenario, la institución mantiene intacto su prestigio compitiendo en el Torneo Federal A, la tercera categoría del fútbol argentino, tras su recordado ascenso desde el Regional Amateur.
Otro de sus mayores logros lo consiguió este año. Sí, en el momento justo para que todo parezca un sueño. Y es que el equipo de básquet auriazul logró el ascenso a la Liga Argentina, la segunda categoría del básquet nacional, siendo campeón de la Liga Federal nada menos que ante River Plate.






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