POSADAS. Una suboficial de 21 años permanece detenida en el marco de la investigación por el robo de unos 50 teléfonos celulares de un comercio de esta ciudad, luego de que una de las pistas que tenía la policía derivara en un allanamiento en la chacra 122, donde fue secuestrado un Motorola que figura entre los dispositivos buscados en la causa, informó un vocero del caso.
La pesquisa avanzó a partir de una declaración testimonial que vinculó a la mujer con dos móviles que fueron descartados por uno de los sospechosos de integrar la gavilla, conocido como “Caio” (18).
Con esos elementos y por disposición judicial, efectivos de la Dirección Investigaciones Complejas, la Mini Brigada de la Comisaría Sexta y personal de la Dirección Agrupación Motorizada (DAM) allanaron una vivienda de la chacra 122.
Durante el procedimiento secuestraron un teléfono Motorola individualizado entre los aparatos requeridos en la causa. De acuerdo con lo incorporado al expediente, la suboficial habría encontrado y recogido los teléfonos que se cree descartó “Caio”.
Los investigadores buscan establecer en qué circunstancias los dispositivos llegaron a su poder y si existe alguna vinculación con las personas investigadas por el robo. La Jefatura de la Policía de Misiones inició actuaciones administrativas para determinar su situación dentro de la fuerza.
La investigación por el millonario robo cometido el pasado 14 de septiembre en un comercio del barrio El Palomar de Posadas, ya alcanzó a diez personas detenidas, incluida la integrante de la Policía. Ese día un grupo de delincuentes llegó en motocicletas y tras ingresar al local consumó el hecho. Se llevaron 50 celulares en su mayoría iPhone. Por las cámaras se supo que seis ladrones participaron en forma directa en el atraco.
La captura de “Caio”
La investigación había avanzado previamente con una serie de allanamientos realizados en Posadas, donde fue demorado “Caio”, junto con otro joven de 22.
Uno de los procedimientos se realizó en la chacra 112, donde los investigadores secuestraron tres motocicletas: dos Honda Titán y una Gilera Smash. Los rodados quedaron depositados para establecer su procedencia.
La pesquisa continuó en una vivienda del barrio A-4. Allí fueron secuestrados 944.700 pesos, una balanza de precisión, una mochila, elementos de embalaje, una cédula de motocicleta que sería apócrifa y un recibo de sueldo que también sería falso. En esas circunstancias el sospechoso “Caio” habría descartado teléfonos celulares. Ahora es parte de la investigación determinar como llegaron a manos de la agente que ahora es investigada, indicó la fuente.










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